Violencia en Río de Janeiro: la muerte de una niña de 8 años en una favela que reabrió el debate sobre el uso de la fuerza policial en Brasil

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Decenas de personas salieron a protestar este fin de semana en Rio de Janeiro, Brasil, tras la muerte de una niña de 8 años, presuntamente a manos de la policía. Ágatha Vitória Sales Félix estaba con su madre en una furgoneta cuando recibió un disparo en la espalda el pasado viernes.

El suceso ocurrió en los alrededores de Alemão, una de las favelas más grandes de la ciudad.

Una niña de apenas 8 años es la víctima más reciente de la violenta policía de Río de Janeiro, muerta con un tiro en la espalda durante una operación en la favela Complejo del Alemán, una de las mayores de la ciudad. La muerte de la pequeña Ágatha Felix provocó la indignación de los brasileños, en un momento en que acaban de conocerse los datos del aumento de los asesinatos causados por policías.

La pequeña volvía a casa con su abuelo, en una furgoneta, cuando fue alcanzada por un tiro en la espalda. Ágatha fue trasladada a un hospital, pero no resistió y fue enterrada el domingo. La policía informó que sus agentes fueron atacados por traficantes en esa favela, en la zona norte de Río, y respondieron a la agresión.

«¿Por casualidad mi nieta estaba armada para poder recibir un tiro?», cuestionó Ailton Félix, abuelo de la niña.

Relatos de vecinos, publicados por el medio Voz das Comunidades, producido por periodistas de la favela, informaron que los policías disparaban contra una motocicleta, y que unas de esas balas hirió a la niña. Familiares confirmaron que no había ningún confronto en ese momento.

«Fue un único tiro. La moto pasó, los policías desconfiaron y dispararon contra la kombi», contó Danilo Flexi, tío de la víctima. La furgoneta había parado en ese momento para dejar que bajase un pasajero.

Según datos del Anuario Brasileño de Seguridad Pública difundidos en septiembre, la violencia policial aumentó casi un 20% en el último año, con 6.220 víctimas en 2018, más del 75% negros. Esos números vienen aumentando desde la investidura de Wilson Witzel como gobernador de Río de Janeiro. Entre entre enero y julio, 1.075 personas murieron en operaciones policiales en la ciudad, un aumento del 20%.

Los críticos dicen que el enfoque de línea dura del gobernador del estado, Wilson Witzel -quien ocupó su cargo en enero- está detrás del creciente número de víctimas en las zonas más pobres de la ciudad, las favelas, muchas de las cuales están bajo control de poderosos grupos de narcos.

«El silencio del gobernador Witzel es ensordecedor ante el ruido de una niña asesinada a tiros de fusil», protestó en una red social Mônica Francisco, diputada negra, que representa a las favelas de Río de Janeiro en el legislativo.

Witzel, que defiende el uso de francoatiradores disparando desde helicópteros, no se pronunció sobre el asesinato, pese a las protestas en la ciudad y a la repercusión del caso. El polémico gobernador, un exjuez, viene siendo denunciado por organizaciones de defensa de los derechos humanos ante organismos internacionales. Alineado al presidente Jair Bolsonaro, Witzel también propone que los policías no sean castigados por las muertes que causan en conflictos.

Las favelas de Río de Janeiro se han convertido en el centro de la violencia, debido a conflictos entre policías y bandos de narcotraficantes, en medio de áreas donde vive una población común, la más perjudicada por esa guerra. Escuelas y comercios fueron cerrados y el transporte dejó de circular en la región.

La familia rechazó el dinero ofrecido por el gobierno para pagar el entierro de Ágatha.

Desde enero hasta agosto de este año, 1.249 personas han muerto en este tipo de operativos en Río de Janeiro.

Ágatha es la quinta menor de edad que muere como resultado de operativos en los que está involucrada la policía.

"Dejen de matarnos", pidieron los manifestantes que salieron a la calle para protestar por la muerte de Ágatha.

Qué ocurrió

Ágatha volvía a casa con su madre el viernes por la noche cuando fue alcanzada por una bala perdida. La menor fue trasladada al hospital, pero murió.

En un comunicado, la policía declaró que los agentes actuaron en respuesta a un ataque de un grupo de criminales que derivó en un enfrentamiento armado.

Pero la familia de Ágatha contradice este relato y afirma que los agentes dispararon contra un motociclista que pasaba por allí y que no hubo ningún tiroteo.

"Un chico vino en una motocicleta y la policía le dijo que parara. No lo hizo y se marchó, estaba desarmado, y la policía le disparó. No hubo ninguna confrontación, el único disparo fue el de la policía", le dijo a medios locales el tío de la niña, Elías.

Su abuelo Ailton Félix añadió: "Ellos [las autoridades] dirán que una niña murió en una confrontación. ¿Qué confrontación? ¿Estaba mi nieta por casualidad armada para ser disparada?".

Medios locales informan que las autoridades extrajeron el proyectil del cuerpo de la niña y que hay una investigación en marcha.

(BBC, agencias)