Decretan el estado de excepción en Ecuador por 60 días ante las protestas por el alza del precio del combustible

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La policía reprimió hoy con gases lacrimógenos y gas pimienta a manifestantes en las inmediaciones del presidencia Palacio de Carondelet en abierto desafío al estado de excepción que decretó el gobierno de Lenín Moreno para contener las protestas por el alza de combustibles de hasta 123 por ciento para cumplir un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Los manifestantes arrojaron piedras y bombas incendiarias a la fuerza pública. Durante los incidentes, fotógrafos de medios nacionales fueron agredidos.

Las protestas en las que participaron transportistas también impidieron que tripulantes y pasajeros llegaran al aeropuerto Mariscal Sucre, al este de la capital, donde varios vuelos tuvieron que ser cancelados.

Hacia el mediodía, cientos de estudiantes universitarios protagonizaron una marcha que intentó llegar a Carondelet, pero unas calles antes fueron bloqueados por escuadrones policiales y carros antimotines, a los cuales atacaron con piedras mientras eran repelidos con gas pimienta.

Algunas personas en medio de las protestas aprovecharon para cometer robos a locales comerciales y otras acciones vandálicas como atacar sin motivo vehículos particulares, especialmente en barriadas marginales de la ciudad portuaria de Guayaquil. En este país no se han producido grandes saqueos en las últimas décadas.

Se reportaron 19 detenidos, aunque todavía no hay una cifra oficial de heridos.

Las protestas se tornaron violentas luego de que entraron en vigencia aumentos de hasta 123 por ciento en los combustibles por la eliminación de subsidios acordada con el FMI.

Moreno ordenó el estado de excepción por 60 días en un intento por frenar el creciente malestar social ante el paquete de medidas convenido con ese organismo, a cambio de millonarios créditos destinados a aliviar la falta de liquidez por sobreendeudamiento.

Con la medida, el gobierno también está facultado para suspender o limitar derechos como el de la libre movilidad o imponer la censura previa para la prensa. También autoriza disponer el cierre de puertos, aeropuertos y pasos fronterizos.

Los transportistas pararon en varios puntos y universitarios salieron a las calles en Quito en el marco de la mayor huelga en Ecuador desde 2007, cuando asumió el izquierdista Rafael Correa (2007-2017), cuyo sucesor y Lenín Moreno se distanció de él tan pronto asumió el poder.

Protestas sociales se saldaron con el derrocamiento de tres mandatarios entre 1996 y 2007, período en que Ecuador tuvo siete presidentes.

"Protesto por el presidente Moreno, que pone estas medidas drásticas. Uno tiene hijos, recibe apenas 380 dólares (de sueldo) y no alcanzan. Qué vamos a comer", dijo a la Afp John Urquiza, un chofer de 40 años que reclamaba en el norte de Quito.

También se suspendieron clases en el país. En Quito los autobuses y taxis dejaron de circular. Miles de ecuatorianos hicieron largas caminatas o viajaron apiñados en vehículos particulares por la huelga de cooperativas de transporte público, taxis y camiones.

El Ministerio del Interior de Ecuador dijo este viernes que unas 275 personas fueron detenidas y 28 policías resultaron heridos en las protestas en rechazo a la eliminación de subsidios a los combustibles.

El gremio de transportistas suspendió sus actividades y obstaculizó vías y carreteras el jueves en protesta por la medida presidencial.

El servicio de transporte se mantenía suspendido este viernes, según testigos.

(La Jornada, agencias)