La jornada más violenta en Bolivia deja nueve muertos y decenas de heridos

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El enfrentamiento entre la Policía y el Ejército bolivianos con manifestantes contra el gobierno de la autoproclamada presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, en la ciudad de Sacaba, en el departamento de Cochabamba, ha dejado al menos nueve cocaleros muertos, decenas de heridos y más de 100 de detenidos, según informó el representante de la Defensoría del Pueblo, Nelson Cox.

Los cuerpos de cinco cocaleros que fallecieron el viernes en el Hospital México de Sacaba fueron trasladados este sábado al Instituto de Investigación Forense (IDIF) para identificar las causas de muerte. Las otras cuatro víctimas perdieron la vida en el Hospital Viedma entre la noche del viernes y esta madrugada. Todos los fallecidos tienen heridas letales en la cabeza y el pecho, según Cox, citado por el diario boliviano Los Tiempos.

Los hechos tuvieron lugar en el puente Huayllani, en la ciudad de Sacaba, cuando las fuerzas de seguridad impidieron que los cocaleros avanzaran y llegaran a la ciudad.

El comandante de la Policía de Cochabamba, Jaime Zurita, indicó que incautaron a los manifestantes armas de fuego, bazucas artesanales y explosivos. "Hemos negociado hasta más no poder y entonces cuando las cosas pretenden salirse de control, entonces la Policía tiene que tomar el mando y restablecer el orden público", dijo tras retomar el control del puente.

Zurita añadió que los cocaleros pretendían ingresar hacia Cochabamba de manera "pacífica", pero que, finalmente, "se les encontró armamento y artefactos explosivos".

La Policía mostró en rueda de prensa las armas de fuego y las armas caseras incautadas a los cocaleros. "El conflicto inició por un disparo que se aprecia desde el sector posterior de la marcha. Hemos recibido imágenes en las que se ve a los manifestantes con armas de fuego y escudos que se constituirán en pruebas para la investigación", explicó un portavoz policial. Una tanqueta militar presente recibió once disparos.

Además está detenido un dirigente del Movimiento Al Socialismo (MAS), Marco Carillo, que se encontraba en medio de la marcha y ahora está acusado de tres de delitos.

Por su parte, el ex presidente de Bolivia Evo Morales condenó las muertes de los cocaleros y el uso de fuego real contra los manifestantes.

"Condeno y denuncio ante el mundo que el régimen golpista que tomó el poder por asalto en mi querida Bolivia reprime con balas de las Fuerzas Armadas y la Policía al pueblo que reclama pacificación y reposición del Estado de derecho", dijo en su cuenta de Twitter. "Ahora asesinan a nuestros hermanos en Sacaba, Cochabamba"..

En este contexto, Morales también pidió que las Fuerzas Armadas y la Policía bolivianas "paren la masacre". "El uniforme de las instituciones de la patria no puede mancharse con la sangre de nuestro pueblo".

"La dictadura de Jeanine Áñez y los golpistas (Carlos) Mesa y (Luis Fernando) Camacho nos acusaron de 'dictadura'", continuó el ex presidente de Bolivia. "Ahora su 'presidenta' autonombrada y su gabinete de abogados defensores de violadores y represores masacra al pueblo con las fuerzas armadas y la Policía como la verdadera dictadura".

En cambio, el nuevo gobierno boliviano instó a los movimientos sociales a participar en un diálogo para pacificar el país. En concreto, el ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano, destacó que ya ha habido reuniones con algunos sectores sociales, pero existe apertura a dialogar también incluso con el movimiento que protagonizó la manifestación de este viernes en Sacaba.

Justiniano explicó que por orden de Áñez él mismo irá a Cochabamba para impulsar el diálogo. Sin embargo, destacó que uno de los fallecidos en Sacaba presenta una herida de muerte "realmente singular", porque el proyectil entró por la parte de atrás de la nuca y de arriba hacia abajo: "eso quiere decir que no provino de un enfrentamiento cruzado, sino que vino de atrás de su propia fuerza".

Justiniano informó que otro objetivo es decirles a las organizaciones que "las cosas buenas que se hicieron en el anterior gobierno van a continuar, que los proyectos no se van a paralizar".

"Lo que queremos demostrar es que las cosas que se hicieron bien se van a continuar haciendo bien, que no se va a esconder el sol que ni se va a ir la luna, que vamos a seguir viviendo", señaló.

En este contexto, el ministro de Exteriores de Venezuela, Jorge Arreza, también denunció la "represión desmedida" y la "masacre" en Cochabamba. "Imágenes fuertes, pero necesarias, para denunciar el carácter represor y dictatorial de quienes han asaltado el poder en Bolivia", escribió en su cuenta de Twitter, acompañando el mensaje con un video. "La comunidad internacional debe condenar y actuar para detener esta barbarie".

Por su parte, organizaciones indígenas y de la sociedad civil expresaron a través de un comunicado su preocupación por la situación en Bolivia, señalando las manifestaciones de racismo, xenofobia, violencia y amenazas contra los indígenas bolivianos.

Criticaron también la participación de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la justificación del golpe de Estado y exigieron que la ONU y otros organismos internacionales se pronuncien en favor de salvaguardar los derechos humanos y envíen al país un equipo de observación.

Más de 100 detenidos en la paz

Un total de 110 personas también fueron detenidas este viernes en La Paz en una nueva jornada de protestas en Bolivia, en este caso contra el gobierno de Áñez informo el diario El deber.

"Estamos procesando cada caso particular, se les están revisando sus pertenencias, hemos encontrado artefactos explosivos, piedras, palos, hondas, objetos contundentes con los que estaban causando temor a su paso", reportó el subdirector de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen, Cristian Saavedra.

La crisis política en Bolivia estalló tras las elecciones presidenciales celebradas el pasado 20 de octubre. Morales proclamó su victoria mientras que la oposición denunció un "fraude gigantesco". La auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) reportó "irregularidades".

Morales dimitió el domingo y el martes llegó a México en calidad de asiliado político. Áñez autoproclamó mandataria interina para evitar el vacío de poder dejado por la renuncia del líder indígena y otros altos cargos, asegurando que su objetivo es celebrar nuevas elecciones.

(La Jornada, Euronews, El País, agencias)