Ataúdes entre gases lacrimógenos en la imagen más triste de la crisis en Bolivia

Publicado el

Ataúdes abandonados en el suelo entre nubes de gases lacrimógenos, mientras la gente huye despavorida de la carga policial. Esa ha sido la imagen más triste de las últimas horas en Bolivia.

Ocurrió en La Paz, cuando la policía intervino para dispersar a decenas de miles de personas que habían llegado desde la ciudad de El Alto portando los féretros. Dentro iban los cuerpos de algunos de los ocho fallecidos dos días antes en enfrentamientos en una refinería entre partidarios del expresidente Evo Morales y fuerzas del orden, en un choque de enorme violencia que también dejó decenas de heridos.

Marcha desde El Alto hasta La Paz

Todo había comenzado por la mañana, cuando una multitud, la mayoría indígenas aimaras, partieron desde el barrio de Senkata, en El Alto, portano los féretros, en una larga marcha de protesta de 16 kilómetros hacia el centro de La Paz. Al llegar a la ciudad, se toparon cara a cara con el ejército.

En un gesto simbólico, los manifestantes colocaron uno de los ataúdes encima de una tanqueta militar. Esa fue la señal para que la Policía comenzara a lanzar gases lacrimógenos.

Jeanine Áñez lamenta las muertes de El Alto y ofrece comenzar un "diálogo inmediato"

Por la noche, la presidenta interina Jeanine Áñez, envió un mensaje al pueblo boliviano, en el que lamenta las muertes en los enfrentamientos en El Alto y tiende la mano a los partidarios del expresidente.

"Lamentamos desde el corazón las muertes de nuestros hermanos de El Alto. Nos duelen, porque somos un Gobierno de paz -declaró Áñéz desde el palacio de Gobierno-. Pongo a disposición el gabinete en pleno para comenzar a dialogar inmediatamente, y pido acompañar este encuentro a los organismos internacionales y también a la Iglesia (...) Que Dios bendia a Bolivia", concluyó.

Ya no respetan ni a los muertos. La policía de Bolivia ha reprimido este jueves con gases lacrimógenos una multitudinaria marcha que llegaba a La Paz desde El Alto, acompañando los ataúdes de cinco de las ocho personas que murieron el pasado martes en la planta de acopio de gasolina y gas de Senkata, en las afueras de esta última ciudad. “No respetan ni a los muertos”, se escuchaba entre los grupos de manifestantes que quedaron desperdigados por el centro de la capital boliviana tras la actuación policial.

Señala Evo un “montaje” en Bolivia en su contra para enjuiciarlo

El derrocado presidente Evo Morales, exiliado en México, afirmó este jueves que el gobierno interino en Bolivia pretende denunciarlo internacionalmente utilizando un montaje que lo muestra como instigador de las protestas que sacuden a su país.

"Denuncio al gobierno de facto en #Bolivia por crear un montaje con intención de hacerme un juicio internacional", afirmó el derrocado mandatario en Twitter.

Añadió que la administración interina de la derechista Jeanine Áñez "apela a la manipulación judicial para encarcelar a líderes antimperialistas".

El gobernante derrocado hizo referencia al video con un audio difundido el miércoles en La Paz por el ministro de Gobierno (Interior), Arturo Murillo.

En la grabación se escucha supuestamente a Morales alentando un cerco a las ciudades para impedir el ingreso de comida mediante bloqueos en las vías.

La misma autoridad anunció una demanda internacional contra Morales, acusándole de cometer un delito de "lesa humanidad", por prohibir que entren alimentos a La Paz y El Alto.

"Que no entre comida a las ciudades, vamos a bloquear, cerco de verdad", dice la voz en una comunicación con un dirigente cocalero, Faustino Yucra Yarmi, quien "tiene sentencia ejecutoriada por narcotráfico", según el ministro Murillo.

En otro tuit, Morales arremetió contra las nuevas autoridades:

"Los que tienen que estar preocupados por la Corte Penal Internacional son (Jeanine) Áñez y Murillo, por los crímenes de lesa humanidad que están cometiendo, al ordenar a los militares a asesinar a mis hermanas y hermanos, tratando de cubrir estos delitos con un decreto ilegal".

Bolivia se encuentra sumergida en una crisis desde las elecciones del 20 de octubre, en las que Morales buscaba un nuevo mandato después de 13 años en el poder. La OEA encontró irregulares en el proceso.

La violencia política dejó hasta la fecha 32 muertos.

Las protestas fueron primero contra Morales, pero desde su renuncia se han volcado sobre su sucesora.

(Euronews, La Jornada, La Resistencia, agencias)