Asume Alberto Fernández como presidente de Argentina

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El peronista Alberto Fernández juró el martes como presidente de Argentina ante la Asamblea Legislativa para el periodo 2019-2023, en medio de cánticos y vivas en el Congreso así como de sus seguidores en las calles aledañas del centro de la capital argentina.

El abogado y político de trayectoria de 60 años llegó a la sede del parlamento al volante de su propio auto.

Fernández asumió la primera magistratura ante la vicepresidenta saliente Gabriela Michetti y con las manos sobre la biblia. Luego hizo lo propio la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), quien juró como vicepresidenta.

El presidente saliente, el conservador Mauricio Macri, le traspasó a continuación a su sucesor la banda y el bastón presidenciales, tras lo cual ambos se fundieron en un afectuoso abrazo.

"Estoy feliz. Volvió la democracia. Nosotros estábamos en una dictadura camuflada. Confiamos en Cristina y Alberto", declaró Gladys Bert, una enfermera de 59 años en la emblemática plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada.

Fiesta en la plaza

Varios mandatarios de la región faltaron al acto, excepto por el presidente cubano Miguel Díaz Canel, así como los mandatarios de Paraguay, Mario Abdo Benítez; y de Uruguay el entrante Luis Lacalle y el saliente Tabaré Vázquez.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, informó por Twitter que se quedará en su país monitoreando las tareas de búsqueda de un avión militar chileno que desapareció el lunes cuando se dirigía a la Antártida con 38 pasajeros a bordo.

Brasil, principal socio comercial de Argentina, está representado por el vicepresidente Hamilton Mourao, un alivio después de crispaciones con el mandatario Jair Bolsonaro.

Contrariamente a los rumores, no estuvo en el acto el expresidente boliviano Evo Morales, a quien Alberto Fernández ofreció asilo tras lo que él mismo calificó como un golpe de Estado en Bolivia.

Los actos están acompañados de una fiesta musical de cumbia y rock en la plaza de Mayo, sobre la que se erige la Casa Rosada y de la cual, a pedido de Fernández, fueron retiradas 24 horas antes las vallas que limitaban el paso hacia la sede presidencial.

La emblemática plaza amaneció embanderada y con pancartas de apoyo al nuevo gobierno de distintas agrupaciones políticas y sindicatos.

"En estos años (de Macri) hubo un retroceso lamentable, triste. Ahora volvemos a tener libertad", señaló Alberto Muñoz, un peón rural, de 39 años.

Fernández convocó a los argentinos a la "unidad" para un "nuevo contrato social solidario". Pero no será fácil superar la llamada 'grieta' que divide a los argentinos.

"Es un día muy triste, retrocedemos a un punto lamentable. Macri habrá hecho algunos errores pero que vuelvan estos monstruos que robaron al país...", dijo la abogada penalista Valeria García Morales, de 49 años, que evitó acercarse al centro este martes.

La primera reunión de gobierno será del Plan contra el Hambre

Alberto Fernández anunció en su discurso de asunción que lo primero que hará su gobierno será una reunión de trabajo del Plan Argentina contra el Hambre. El programa, destinado a salir a auxiliar rápidamente a las familias más afectadas por la pobreza, fue diseñado con un criterio que busca dar impulso a la creación de puestos de trabajo en la economía popular. El Presidente, a modo de anticipo, aseguró que “el cooperativismo y la agricultura familiar serán actores centrales en esa política”.

Las definiciones económicas de Alberto Fernández en su asunción | Hambre, deuda, créditos no bancarios, empleo, soberanía, presupuesto El Plan contra el Hambre viene siendo armado por Daniel Arroyo. Alberto Fernández lo presentó junto a su ministro de Desarrollo Social a principios de octubre, veinte días antes de las elecciones nacionales. Fue un gesto de la centralidad que quiere darle. Luego de ser electo presidente, también casi un mes antes de asumir, lo reafirmó creando anticipadamente el Consejo Federal Argentina contra el Hambre, una mesa en la que sentó a representantes de movimientos sociales, iglesia, organismos de derechos humanos, gremios y dirigentes políticos. Al lanzamiento se sumó Marcelo Tinelli , que eligió ese lugar para hacer su aporte al gobierno de Fernández-Fernández.

En la mesa hubo tantas organizaciones convocadas que en ese primer encuentro el tiempo no alcanzó para que todos alcanzaran a hablar, reflejo de una situación que pinta el nuevo clima de época: nunca como en la asunción de este gobierno hubo tanta militancia nacida de los movimientos sociales dispuesta a participar en la construcción de políticas públicas. Con voluntad de participar desde adentro del Estado. Con el objetivo de que los trabajos que los excluidos del mercado han creado y sostenido para sobrevivir --cooperativas, empresas recuperadas, federaciones de la agricultura familiar, recicladores, grupos de autoconstrucción o mejoramiento de la infraestructura barrial, comercializadoras alternativas, espacios de cuidado-- sean reconocidos en su fuerza económica. Es decir, capaces no sólo de dar de comer, o de mantener la vida, sino también de estructurarse como actores, con otras lógicas que las que dominan el mercado.

Esa presencia de las organizaciones en el Consejo Federal del Argentina contra el Hambre tuvo una respuesta en el discurso con el que Fernández trazó lo que quiere que sea su gestión. El Presidente habló de “reorientar las prioridades en nuestra economía y en nuestra estructura productiva”.

Las medidas a implementar

Una de las medidas adelantadas en su discurso fue la creación de un sistema de becas para garantizar el derecho al primer empleo, mediante el que los jóvenes podrán capacitarse en Pymes y cooperativas de la economía social. El Presidente habló además del reconocimiento de derechos a los cooperativistas que hoy cobran el salario social complementario, para que accedan a los beneficios de la seguridad social.

También será creada una tarjeta alimentaria, según adelantó el ministro Arroyo. La tarjeta llegará a dos millones de madres con hijos menores de seis años a cargo, o embarazadas. En sí mismo, el mecanismo no es una novedad, ya que se trata de un recurso probado para que el Estado pueda asignar dinero de manera rápida a los hogares que más lo necesitan en una crisis. Lo que sí es novedoso es que la tarjeta tendrá un posnet para que las beneficiarias puedan comprar productos de cooperativas de trabajo y Pymes.

(La Jornada. Página 12, agencias)