Chile: Grupo Luksic financia estudios de militares chilenos en prestigiosas universidades de Estados Unidos

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20 generales, coroneles, mayores y tenientes del Ejército de Chile han estudiado en prestigiosas universidades estadounidenses gracias al financiamiento de la empresa del Grupo Luksic del país, el que desde 2012 se encarga de pagar los cursos y másters con que se capacitan los oficiales chilenos, los que cuestan varias decenas de miles de dólares. El financiamiento empresarial de la formación de los oficiales viene a sumar antecedentes a la estrecha relación de los Luksic con el Ejército, cuyos pormenores ya están siendo indagados por la justicia.

Son programas académicos caros. Solo uno de los cursos financiados por Luksic para oficiales del Ejército en la Universidad de Harvard, cuesta casi US$10.000 por una semana de clases. Otro, con una duración de dos semanas, tiene un costo de US$13.900 ¿El más oneroso? El magíster en Seguridad que dicta la Universidad de Georgetown puede acercarse a los US$100.000. (77 millones de pesos)

La Fundación CIPER Chile (Centro de Investigación Periodística) tuvo acceso a documentos oficiales del Ejército de Chile que revelan que desde 2012 altos oficiales de la institución han viajado a Estados Unidos para capacitarse en Harvard y Georgetown, gracias al financiamiento de la familia Luksic. En total, han sido 20 los generales, tenientes, mayores y coroneles que han accedido al beneficio que en las filas castrenses llaman “la beca Luksic”. Tres de los actuales integrantes del alto mando del Ejército han sido beneficiados con esa beca: el comandante de Operaciones Terrestres, general Esteban Guarda Barros; el comandante de la División de Adquisiciones, general Germán Arias Athanasiu; y el comandante de la II Brigada Acorazada Cazadores, general Christian Bolívar Romero. Otros seis integrantes de la nómina de becarios Luksic formaron parte del alto mando del Ejército hasta antes de pasar a retiro, y los restantes once oficiales están ubicados en cargos de influencia dentro del organigrama de la institución castrense.

Los estudios de los oficiales en las dos prestigiosas universidades estadounidenses, gracias al dinero de los Luksic, comenzaron en 2012, cuando el entonces coronel Esteban Guarda Barros viajó hasta Washington para cursar estudios en Seguridad Informática en la Universidad de Harvard. Un año después viajaron otros cuatro oficiales, dos más lo hicieron en 2014, otros dos en 2015, seis más en 2017 y 2018, y uno de ellos en 2019. Los cursos en Harvard son breves, duran una o dos semanas. La temática siempre es la ciber seguridad. En paralelo, los Luksic han beneficiado a otros cuatro oficiales con magíster en Georgetown, gracias a un convenio firmado en noviembre de 2012 entre Andrónico Luksic y el entonces presidente de esa universidad, John DeGioia. El Grupo Luksic integra desde hace años el top 100 de los más ricos del mundo, según Forbes. En Chile son los primeros gracias a sus negocios mineros, financieros, de transportes, portuarios, energéticos, alimenticios y mediáticos. Son los dueños tras el Banco de Chile, Antofagasta Minerals, la CCU, Enex, CSAV Hapag Lloyd, Canal 13 más sus radios y otras empresas.

Los vínculos entre Andrónico Luksic y el Ejército son estrechos. Desde 2007 el empresario es reservista vip del Ejército. Ese año formó parte de la primera generación del curso de aspirantes a oficiales de reserva, aquel selecto grupo creado por los ex comandantes en jefe del Ejército, Óscar Izurieta y Juan Miguel Fuente-Alba, para acercar la élite a sus filas. Ha sido una relación permanente. En 2009 el empresario más poderoso de Chile fue ascendido de alférez a subteniente, en una ceremonia desarrollada en El Mercurio, y siete años después, de subteniente a teniente. La fotografía que retrató ese momento lo muestra posando en actitud solemne. De ahí en adelante la relación de Luksic con Fuente-Alba se consolidó.

En 2011 un avión privado de Luksic trajo al general Fuente-Alba, a su señora y a su escolta a Chile desde Brasil, para que llegaran a tiempo a la inauguración de una capilla que el mismo Luksic había financiado en el Regimiento de Peldehue. Luego, en julio de 2013 el empresario almorzó con Fuente-Alba en el edificio de la comandancia en jefe, donde el entonces jefe militar le mencionó que iría de viaje a Londres, Bosnia – Herzegovina y Chipre. Luksic lo invitó a hospedarse junto a su esposa en el Hotel Excelsior, un hotel de lujo en Croacia que es propiedad del empresario. Esa invitación significó un desvío en el viaje de Fuente-Alba, lo que ahora es indagado por la jueza Romy Rutherford en el marco de los numerosos episodios de corrupción que se conocen en la prensa como el “caso milicogate”. Luksic corrió con todos los gastos en Croacia. Sobre estos episodios tuvo que explayarse Fuente-Alba en el interrogatorio con la ministra Rutherford. El ex comandante en jefe está acusado de malversar $3.500 millones de los gastos reservados del Ejército y por ello estuvo en prisión preventiva hasta agosto de 2019.

LA INFLUENCIA DE LOS LUKSIC

El líder del grupo empresarial, Andrónico Luksic, debió salir a dar explicaciones hace tres semanas, cuando un reportaje de Interferencia reveló que el informe “big data” que alertó al gobierno sobre una supuesta injerencia extranjera -vía redes sociales- en el estallido social, había salido de las oficinas de Quiñenco, la matriz de las empresas de los Luksic. El ex ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, habría jugado un rol clave al entregarle ese informe a la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), ahora desde su rol como directivo del Grupo Luksic.

No es extraño que un ex ministro de Estado, como Rodrigo Hinzpeter, haya sido reclutado por el grupo empresarial para integrar sus directorios. Allí también ocupa un asiento una ex ministra del primer gobierno de Michelle Bachelet, Vivianne Blanlot. Antes han desfilado por esos puestos directivos otros líderes políticos como Soledad Alvear, René Cortázar, Nicolás Eyzaguirre, Rodrigo Álvarez y Alberto Arenas.

Según Interferencia, Hinzpeter habría entregado el informe “big data” a la ANI en una reunión a inicios de diciembre donde también participaron el entonces subsecretario de Interior, Rodrigo Ubilla, representantes de la empresa que elaboró el documento y miembros de las Fuerzas Armadas. El Grupo Luksic solo reconoció haber puesto en contacto a la empresa autora del informe con el gobierno. Hasta ahora se desconoce cuál fue el informe real que recibió La Moneda.

"Lo que está haciendo Luksic acá es comprar a los militares chilenos para que lo defiendan. Tan inaceptable y brutal como suena. Por eso es que el 1% más rico del país son los mayores enemigos que tenemos como pueblo. A pesar se tener todo el dinero del mundo se oponen a TODAS las reformas sociales que beneficien a la Clase Trabajadora y tengan por seguro que no dudarán en matarnos para seguir defendiendo sus intereses, ya lo hicieron en el Golpe de Estado de 1973" señala la revista Gamba.cl donde aparece publicada esta crónica.

Grupo Luksic es un consorcio empresarial chileno con la mayor fortuna de su país, que asciende a US$ 13 700 millones (2017). El grupo, propiedad de Iris Fontbona y la familia Luksić, controla un número importante de empresas líderes en áreas tan variadas como la minería, industria, finanzas, alimentos y telecomunicaciones. (Wikipedia)

(CIPER, Gamba.cl)