Resumen semanal de noticias de Latinoamérica

Escrito por Francis Lecquian
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Bastantes reacciones sigue trayendo la pandemia en los distintos países latinoamericanos en su lucha contra la enfermedad Covid-19, aunque también algunas convulsiones se han amplificado, más por los propios problemas políticos de cada país, que por aquellos provocados por el virus en si mismo. En esta ocasión hacemos un repaso por las últimas noticias que han destacado en el panorama de Latinoamerica en la última semana.

Comenzamos nuestro repaso desde el norte con México, donde Andrés Manuel López Obrador ha anunciado la entrega de 1270 ventiladores por parte China y más mil desde Estados Unidos, asegurando que el país esta preparado para enfrentar al Covid 19, incluso en el momento más álgido de la pandemia de coronavirus, que se presentaría a principios de mayo. Con agradecimientos tanto al mandatario de China Xi Jinping, así como también a Donald Trump, salvaguardando anteriores polémicas y distancias con el vecino país. Sin embargo, pese al buen ánimo del presidente, reportes indican que México se situa en el último lugar en cuanto a número de pruebas para identificar el Covid-19 entre los 36 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). ¿Por qué no se hacen más pruebas para detectar Covid-19? La respuesta aún no se obtiene desde la oficialidad, mientras el país alcanza una taza de 0.4 pruebas por cada mil habitantes, mientras el promedio de los países OCDE promedia en 22 por cada mil.

Los test son fundamentales para reducir el número de personas infectadas y la prevención de nuevas oleadas de infecciones virales, sin embargo las autoridades de salud mexicanas se han limitado a señalar que «existen modelos más eficientes como el modelo de vigilancia generalizada».

Descendiendo desde el norte, mientras pasamos del terror por el virus a la inseguridad alimentaria en Centroamerica, agudizada por la baja capacidad adquisitiva de los sectores más vulnerables quienes a pesar de ver que el mercado mantiene aún un normal stock de alimentos el problema es la evidente falta de dinero para tan solo comprar comida. Basta observar los programas de alimentación escolar: con 84 millones de niños latinoamericanos a expensas de sus gobiernos, y con colegios cerrados en muchos países la preocupación se centra en el hecho de a pesar del cierre de los recintos educativos, este no incluya el acceso a la alimentación que estos colegios proveen a la población escolar primaria. En este contexto los paises que peligran con mayores números críticos son en primer lugar Haití, colapsado en su crisis sociapolítica y económica interna y crónica dependiente ya por años de ayuda humanitaria. De cerca le siguen Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua que reúnen mas de 3 millones de personas situadas en la categoría de crisis alimentaria aguda, y con altos indices de migracion debido a sus precarias condiciones.

Luego siguen algunos paises sudamericanos como Venezuela y sus migrantes principalmente desde Colombia y Ecuador. Alto valor cobra frente a esta problemática la mantención del comercio mundial de alimentos, para asegurar su llegada a la población latinoamericana, pero tanto mas importante, asegurar que nadie se quede sin ingresos, o en su defecto, la ayuda correspondiente para salvaguardar el acecho de una crisis alimentaria.

Mientras tanto en Cuba, a la vez que la isla ha estado manejando exitosamente su trabajo contra el coronavirus y mientras su aporte sanitario es celebrado por la comunidad internacional, por otro lado observamos el fracaso rotundo en que ha culminado la campaña de desprestigio de EEUU sobre la comunidad médica cubana, como lo indica Johana Tablada, subdirectora general de la Dirección de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, sentenciando el despliegue comunicacional norteamericano para tratar de justificar a ojos de todos, la política de bloqueo que no tiene sustento legal, ni moral. Lo cierto es que la cooperación sanitaria cubana es cada vez más amplia y goza del reconocimiento mundial por su calidad profesional y humanista, y podría ser mayor si la prioridad de Cuba no fuese, lógicamente, garantizar la protección y atención médica a su población, también atacada por la pandemia, manifiesta.

El contexto se sitúa cuando hace un año atrás John Bolton ex consejero de Seguridad Nacional estadounidense, prometiendo terminar con los "mitos" de la revolución cubana, como el de la salud, y endurecer el bloqueo lo que analizado en su dimensión actual solo pretende desviar la atención del cuestionamiento universal al manejo del gobierno de Estados Unidos de la pandemia a nivel nacional y multilateral, que deja mucho que desear. No obstante, Cuba ha manejado bastante bien su control sobre el Covid 19, a pesar de la campaña anticubana que ha resultado imposible, pues son décadas de esfuerzo y resultados.

Desde el inicio de la pandemia, han viajado a otras tierras 24 brigadas médicas cubanas; que han respondido a la solicitud de ayuda de esos países, además, ya trabajaban en 59 naciones delegaciones cubanas antes de esta emergencia sanitaria, con más de 28 mil colaboradores. En Centroamérica tras el huracán Mitch y también en Italia ahora, donde la urgencia y emergencia fue tremenda; hay otros ejemplos de entrega desinteresada como la asistencia de la Brigada Henry Reeve tras terremotos en Pakistán, Haití, Chile y Perú, el ofrecimiento a Estados Unidos tras el huracán Katrina, la Operación Milagro y muchos más. Tablada explica que «en aquellos países donde sí se reciben ingresos por acuerdo mutuo, pues el país que solicita tiene los recursos y carece de personal, hay una parte que se aporta al presupuesto de Cuba» y añade «que desde el contrato individual con cada médico, se conoce y queda claro cuál es su ingreso personal y que una parte importante se destina al aporte para ayudar sostener al sistema de salud pública gratuita y universal de la nación, del que también disfrutan».

Por tanto, Estados Unidos engaña deliberadamente al público cuando ataca la cooperación médica internacional legítima. Recordemos que en Cuba el acceso a la atención de salud para todos es un derecho humano y esta obligación está escrita en la Constitución. La isla posee alrededor de 100 mil médicos en activo. A lo largo de 60 años, casi 380 mil se graduaron de medicina; y se han entrenado en Cuba sin lucro 35.600 doctores y profesionales de la salud de 138 países del mundo.

Arribamos así a Sudamerica, donde el presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro y su par de la Feredación de Rusia, Vladímir Putin abordaron esfuerzos conjuntos para combatir el Covid-19, coordinando avances en proyectos de estratégicos de cooperación bilateral respaldando el mecanismo de la OPEP que entra en plena vigencia a contar del presente 1ro de mayo y que busca estabilizar la economía nacional. En las negociaciones de la OPEP que incluyen a diez productores independientes (Azerbaiyán, Baréin, Brunéi, Kazajistán, Malasia, México, Omán, Rusia, Sudán y Sudán del Sur) aprobaron el 12 de abril un plan de recortes petroleros que consiste en tres etapas: Primero 9,7 millones de barriles diarios entre el 1ro de mayo y el 30 de junio próximo; en una segunda etapa 7,7 millones de barriles diarios entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de este año; para finalizar con 5,8 en el período del 1 de enero de 2021 al 30 de abril de 2022. Este acuerdo contempla recortes con respecto a la producción desde octubre de 2018, a excepción de Arabia Saudí y Rusia, que usarán como referencia el nivel de 11,0 millones de barriles diarios. El acuerdo sería válido hasta el 30 de abril de 2022, aunque se considera una revision para una eventual prórroga en diciembre de 2021.

Agradecimientos mutuos de por medio, Maduro elogió el firme apoyo demostrado por Putin y su gobierno en defensa de la soberanía y democracia venezolanas, en el ámbito internacional, recalcando además el apoyo entregado por Rusia en cuanto a millares de pruebas diagnósticas para el Covid-19, mientras el Presidente ruso a la vez que garantizaba nuevos envíos de insumos y materiales de salud, reconocía también por su parte la estrategia sanitaria adoptada en Venezuela por el Presidente Maduro, catalogándola de adecuada para la consolidación de la estabilidad y la seguridad ciudadana. Al finalizar su encuentro por videoconferencia, concordaron que más allá de la coyunturas de salud y las circunstancias mundiales que se presenten en 2020, ambos países deben avanzar en la consolidación de niveles estratégicos que contemplen todas las áreas de trabajo conjunto, así como aquellas que permitan la innovación de nuevas modalidades. En su despedida Putin reiteró la invitación a su homólogo para una eventual visita a Moscú, con miras a la celebración del 75 aniversario de la victoria de la Gran Guerra Patria, en un futuro próximo.

Prosiguiendo por Sudamérica nos adentramos en la gran polémica que tiene sumido a Jair Bolsonaro en un profundo escrutinio por casi la totalidad de la esfera política y la opinión pública, desde que destituyó de su cargo a Mauricio Valeixo, jefe de la policía federal, generando con esto la renuncia del juez Sergio Moro al ministerio de justicia y la ola de secuelas que ha traído este suceso que ha desnudado una gran inestabilidad política al interior de Brasil. En medio de acusaciones de corrupción, donde tanto Moro como Bolsonaro han intentado defender sus posiciones, las fuerzas políticas observan el estallido que pareciera reacomodar las alianzas de cara a las próximas elecciones presidenciales de 2022. Para contextualizar la actual crisis brasileña, recordemos que el renunciado juez Moro tuvo un accionar determinante en ayudar a encarcelar sin causa al ex-presidente Luiz Inacio Lula da Silva, impidiéndole competir en las elecciones de 2018, lo que a la postre facilitó la elección del propio Bolsonaro, quien hoy es directamente cuestionado por la polémica renuncia del jefe de policía que eventualmente estaría basada en la obstaculización de las investigaciones que se desarrollan en contra de los hijos presidenciales, Flavio, Carlos y Eduardo Bolsonaro.

Para esto Moro, habría utilizado la riesgosa maniobra de exponer conversaciones privadas que él sostuvo en la red de mensajería WhatsApp, que evidenciarían las directas intenciones de Bolsonaro para tratar de obstruir las investigaciones de la corte, que apuntarían a sus propios hijos. Dichas investigaciones van desde acusaciones por lavado de dinero, hacia Flavio Bolsonaro, sumado a sus relaciones con ciertas milicias paramilitares, así como también sicarios que tendrían actuación en las conocidas favelas brasileñas y que entre otros delitos, le vincularían con la muerte de la concejala Marielle Franco y su chofer en una populosa favela carioca. Por otro lado, tanto Carlos, como Flavio manejan un llamado ejército de trols, que ha sido conocido como el «Gabinete del odio» y en donde también estaría involucrado el tercer hijo Eduardo Bolsonaro, con la misión de reproducir millones de noticias falsas dirigidas a ayudar primeramente a su padre salir elegido presidente y posteriormente apuntalar sus acciones como gebernante electo del país.

Por su parte, el propio Jair señaló que Moro es un traidor y que él lo defendió públicamente cuando el sitio web de noticias «The Intercept» difundió ciertos chats con fiscales que perseguían a Lula y en los cuales se exponían procedimientos reñidos con la legalidad para detener al otrora dos veces presidente. Además agregó que fue el mismo Moro quien le solicitó esperar hasta noviembre la remoción de Valeixo, debido a la disponibilidad de una eventual plaza que se abriría en el Supremo Tribunal Federal por la jubilación de uno de sus jueces miembros.

En la otra vereda la jugada de Moro estaría situada en la lógica de desmarcarse a tiempo de un nefasto gobierno que hace aguas por todos los flancos políticos, aprovechando esta coyontura para transformarse en carta disponible para las futuras elecciones. Básicamente sigue el patrón utilizado también por el ex-ministro de salud Luiz Henrique Mandetta, médico que por su ferrea posición de combate contra el coronavirus, otorgaron alzas significativas en su imagen pública y que de paso amplificó con creces el negacionismo del actual líder brasileño que hoy por hoy se acerca peligrosamente a la aprobación de un juicio político, «impeachment», que incluso contaría con apoyos de sectores de derecha, otroras aliados de Bolsonaro, como el caso del ultraderechista Partido Social Liberal. En este sentido, nombres como João Doria, derechista gobernador del estado de Sao Paulo, se refiere críticamente a su presidente implantando el término «Bolsonavirus» para graficar la la pésima circunstancia que vive Brasil en estos días.

Esta postura de paso, le favorecería algunos cálculos políticos para posicionarse como posible rival en las presidenciales de 2022. Desde la tangente política el mismo Lula grita con fuerza «Fuera Bolsonaro», e incluso se atreve a llamar a un gran «frente amplio» que incluiría fuerzas derechistas, mientras por otro lado cercano, se fragua una coalición de partidos populares y de izquierda para los comicios electorales municipales de octubre en principio y presidenciales en el futuro inmediato. Mientras Jair acaba de nombra al pastor evangélico Andre de Almeida Mendonca en la plaza de nuevo ministro de justicia, la disputa mediática se vive a fuego en Brasil con la irrupción mediática del juez Moro, conocido por sus hábiles técnicas manipuladoras para autobeneficio propio, que le han válido alcanzar el ministerio de justicia y que hoy pareciera poner sus ojos en el sillon de honor, contando con el apoyo de banqueros, partidos políticos, y hasta EEUU.

Avanzando por el cono sur, en Bolivia ya se cumplen seis meses y medio desde que Hugo Moldiz, ex ministro de Evo Morales se encuentra en la embajada de México en La Paz junto a otros exfuncionarios y militantes, a la espera de la concesión de un salvo conducto para salir del país. En venganza el gobierno de Bolivia les niega el salvoconducto, dejándoles en calidad de «rehenes del gobierno boliviano». El derecho internacional establece que aquellas personas a quienes un país, previo análisis de sus situaciones, concede su condición de asilados, en todos los casos posteriores al día de su reconocimiento, no deberían invalidar la otorgación de un salvoconducto.

El Gobierno de facto de Jeanine Añez ha tratado de justificar su decisión abriéndo un proceso en contra de Moldiz y otros seis funcionarios asilados, librando una orden de aprehensión para justificar esta violación del derecho. La historia parte con el posicionamiento del ministro Murillo, del gobierno boliviano quien impuso a la rama del Ministerio de Gobierno de la Policía un desmesurado control sobre otros orgános del Estado, incluyendo a las propias Fuerzas Armadas. En su primera declaración pública Murillo, apenas juró el cargo, indicó, «voy a ir a la caza de Juan Ramón Quintana, de Raúl García Linera y de Hugo Moldiz».

Juan Ramón fue ex-ministro, luego ex-embajador, por su parte Moldiz ha sido ministro y luego asesor en presidencia por un par de años en el gobierno de Evo Morales. Mientras tanto en las calles los puestos de lucha de los militantes del MAS resisten la represión del gobierno de facto que ha suscitado bastante polémica en el último tiempo con acontecimientos como por ejemplo, los acometidos en contra de la alcaldesa de Vinto, o el caso un muchacho boliviano que fue detenido tan solo por criticar al gobierno en las redes sociales. Existe represión física, y persecución política y judicial por parte del estado que ejerce el uso sistemático de la fuerza, sin miramientos al orden jurídico del país.

Bolivia es hoy un país donde un ministro de Gobierno dice que hay que meter a la cárcel a tal o cual persona, asumiendo funciones que no le corresponde, y que se supone dependen del Poder Judicial. Por otro lado, desde el oficialismo se trata desesperadamente de postergar las elecciones, puesto que las encuestas hasta ahora indican que el candidato del MAS Luis Arce, lidera el gusto popular desmarcándose en su primera posición por sobre 15 puntos de su mas cercano competidor, Carlos Meza quien asegura su segunda posicion, mientras que la abanderada y actual gobernante Jeanine Añez solo alcanza la tercera plaza de esta desatada carrera. Aquí se revela el estado anímo de la población que delata el descontento del pueblo, con la gestión gobernante imperante. La oposición, hoy más que nunca debe organizar sus acciones, en medio de esta crisis, no solamente humanitaria, sino que global en muchos aspectos. La versión neoliberal, esta siendo criticada en todo el mundo, mientras el sentido común indica que una mayor intervención estatal en la economía, se hace evidente para paliar aquellas esferas en que el mercado no tiene las respuestas sanitarias. Moldiz acentúa en su última entrevista «la agudización de la lucha de clases, que no dejó de existir nunca, a veces abierta o encubierta pero existe. Ahora dependemos de la capacidad que tengamos de organizarnos» y en una de sus frases más elocuentes señala, «nadie va a hacer la revolución por los pueblos, que no sean los pueblos mismos».

De esta manera proseguimos al sur para encontrarnos con una Argentina que se desploma, pese a los esfuerzos de su presidente, los despidos acrecientan el desempleo que produce bajas en la productividad, cuando no, se rebajan los salarios, y últimamente se suma un nuevo default ecónomico. En medio del caos, Sergio Palazzo secretario general de la Asociación Bancaria irrumpe con ciertas frases que sintonizan con la tónica mundial: «la pandemia de coronavirus impone un cambio sustancial del orden mundial existente» en concordancia con lo señalado anteriormente por el boliviano Moldiz: «neoliberalismo o estado presente». También, se dió tiempo para citar a Arturo Jauretche en clave financiera: «El que maneja el crédito, maneja y orienta la economía de un país; quien maneja el crédito, maneja más moneda que el que la emite; quien maneja el crédito, maneja más el comercio exterior que el que compra o el que vende; quien maneja el crédito, maneja las formas de producción».

Añadiendo a esto conclusiones del tipo: «el modelo capitalista pergeñado por el neoliberalismo como expresión política ha demostrado que no tiene respuestas para enfrentar una pandemia proponiendo sólo la disyuntiva de elegir entre cuidar la salud y la vida o hacer funcionar la economía». Adicionando que: «Si se pretende salir desde la lógica neoliberal, el desastre será aún mayor que el generado por la propia pandemia». Con respecto a los efectos de la pandemia de la Covid-19, indicó que estos «afectan de manera más sensible a los que menos tienen, no sólo en materia de salud, sino también en lo referido a la cuestión económica», argumentando que: «establecer el aislamiento obligatorio y la paralización de importantes sectores de la actividad económica implica afectar los limitados ingresos de los trabajadores sin empleo o de empleo informal, que no acceden a licencias pagas, y sin gremio que los represente». Desde esta óptica, el único que puede revertir esta situación es el estado, finalizando «es hora de discutir seriamente el rol del estado como ordenador y regulador de una sociedad para que en ella sus habitantes puedan mejorar su calidad de vida, tener empleo, salarios y condiciones de trabajo dignas».

Asi terminamos nuestro repaso semanal con un convulsionado Chile que hoy se plantea desde el oficialismo, con una alta dosis de manipulación mediática de la opinion pública por parte del gobierno, la opción de posponer plebiscito debido a razones de recesión ecónomica. En esta tónica reapareció incluso Chadwick el desaforado ex-ministro por razones de violaciones a los derechos humanos quien planteó la postergación incluso por razones sanitarias. Estas declaraciones han suscitado una lluvia de criticas de amplios sectores de la oposición, que dan cuenta de un listado de errores, contradicciones, porverdades, marchas atrás y un sin fin de desaciertos en la política chilena de las últimas semanas.

Con cifras por sobre los 14.000 contagiados a nivel nacional y sobre los 200 fallecidos, los errores políticos y comunicacionales no han parado desde el oficialismo desde sus dos principales protagonistas: el Presidente Sebastián Piñera y el Ministro de Salud Jaime Mañalich, personeros que hasta hace poco ostentaban el pobre record negativo de aprobación de un dígito. Pese a todo, Piñera y compañía han insistido en la estrategia mediatica de querer quedar como el mejor país con respecto al manejo de la pandemia en el continente, lo que ha sido percibido negativamente por la prensa y amplios sectores ciudadanos. Las salidas del ministro Mañalich calificando como un "grave error" la suspensión de clases, asegurando que por esa razón no se pudo vacunar contra la influenza a los escolares, aseveración que no calza con la verdad, pues el 31 de marzo pasado, un retraso del Minsal obligó a postergar la vacunación de niños y niñas para priorizar a efectivos de fuerzas armadas y carabineros.

Varios alcaldes del país estallaron: «¿de qué sirve pelear con @jmanalich si la falta de vacunas se debió al quiebre de stock de responsabilidad de su ministerio? Son tan burdas sus declaraciones de hoy que el esfuerzo de creatividad del gobierno para defenderlo debe ser grande en este momento”, respondió desde Valparaíso, el alcalde Jorge Sharp, mientras su par de Independencia, Gonzalo Durán, señalo: “miente. La única razón por la que no se continuó con la vacunación contra la influenza en los colegios, fue porque el @ministeriosalud suspendió la entrega de vacunas. Dicho proceso se retoma la próxima semana”. Para no ser menos el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, difundió dos documentos en donde se confirma que la llegada de estas vacunas estaba programada recién para el 24 de abril. Pero los dichos de Mañalich lo han llevado a conflicto incluso con sus pares de gabinete. El ministro de Educación Raúl Figueroa, afirmó: "siempre es complejo tomar decisiones, y un gobierno responsable las toma. Y lo hace teniendo todas las cartas sobre la mesa y escuchando a todos los actores". El asunto no quedo ahí, con respecto a la suspensión de clases, prosiguió la vocera Karla Rubilar, "no fue un error. Nosotros tomamos una buena decisión" y finalmente el ministro de Interior, Gonzalo Blumel, en su rol conciliador llamó a la calma, agregando que era "pública y conocida", y finalizando con "evitar conflictos innecesarios".

Mientras Piñera, en casi carrera de errores con Mañalich se despacha en cadena nacional un balance que arrojaba 113, que a la verdad es una cifra veinte veces menor que la oficial. Ahí tuvo que salir la ministra Rubilar a disculparse señalando un supuesto error de tipeo en la transcripción. Errores más, que menos, la duda pública esta instalada y la credibilidad del gobierno cae en picada. Otro suceso también de mediados de abril enmarcaba la comuna de María Pinto como una de las tres comunas de la Región Metropolitana sin registrar casos de coronavirus. A tan solo dos días del anuncio, dicha comuna registraba sorpresivamente 217 casos positivos situándola como una de las comunas con mas contagios casi de la noche a la mañana. Pero Piñera no se queda ahí, y pisando en tierra insegura anuncio la "nueva normalidad", en su afán de imponer un nuevo eslogan que anunció a puertas del peak.

De lluvia pasamos a torrente de críticas, forzando a dar pie atrás para luego desde La Moneda, cambiar la forma a un nuevo anuncio el "retorno seguro". Acto seguido Mañalich internacionaliza sus desaciertos en un episodio que involucra una supuesta donación de ventiladores mecánicos por parte de China. Donación de la que el propio embajador chino Xu Bu, no tenia ni la más mínima idea, como lo precisó a un medio chileno el 19 de marzo. Esto desnudó a Mañalich, obligándole salir al paso de las declaraciones explicando que estos asuntos se tratan con"absoluto secreto" y encendiendo más aún la polémica con su frase: “el trabajo de la prensa es ese, vender cosas en base a inventar mentiras, qué quieres que te diga". Una sentencia que lo posiciona en un verdadero huracan en contra del cuarto poder y exhibe su pésimo manejo comunicacional y político, solo a la par de su presidente, un dúo que no aguanta cuestionamientos y sobrereacciona cuando de generar conflictos semanales se trata.

Sin embargo, Piñera vuelve a la carga jactándose de su adelantada visión, con la compra de ventiladores en enero, añadía: “Si usted hoy quiere comprar un respirador no existe en ninguna parte. Chile los compró con anticipación (…), Chile los va a tener, porque los encargamos en el mes de enero”. Sin embargo, el medio Interferencia desmintió al mandatario, revisando las compras públicas realizadas por las subsecretarías de Salud Pública, Redes Asistenciales y la Cenabast en enero, que mostraba que solo se había adquirido un ventilador. Gobierno sumido en una nueva confusión, esta vez fue el turno de Arturo Zúñiga, subsecretario de Redes Asistenciales quien esclareció: si bien “nos hemos venido preparando desde enero”, lo concreto es que las adquisiciones fueron recién concretadas este mes. “Nosotros realizamos las compras confirmadas el día 13 de marzo”, reconoció al ser consultado en el marco del reporte diario de cifras que entrega el Minsal.

En enero, de acuerdo a fuentes del Ministerio de Salud, solo hubo acercamientos y conversaciones con empresas proveedoras, para "amarrar" las adquisiciones. Otras fuentes, reconocían que simplemente calcularon mal a la hora de hacer las adquisiciones.

Así, llegamos al capítulo Espacio Riesco en marzo, cuando el ministro Mañalich anunció que habían cerrado "un arriendo muy barato con un lugar de eventos de Santiago muy importante para alojar a más de 3 mil personas, de manera que estamos en la capacidad adecuada para soportar escenarios más complejos". Pero la realidad era distinta, el arriendo mensual de las instalaciones cuesta 0,2 UF por metro cuadrado ocupado. En la primera etapa, según Mañalich en la primera etapa, serían utilizados entre 3.000 y 3.500 metros cuadrados. Considerando el valor de la UF, sumaría $17.145.000 mensuales, pudiendo aumentar a $154.305.000 de utilizarse los 27.000 metros cuadrados del recinto. Piñera por su parte sale a indicar públicamente en una entrevista el 29 de marzo con CNN Chile que "el costo de Espacio Riesco al mes, es menos de lo que le cuesta un parlamentario por mes a nuestro país". Desafortunada frase, como le hicieron ver desde el Congreso, acrecentando las fricciones con los parlamentarios.

Y la guinda de la torta la puso el primer mandatario en el episodio de la selfie en la llamada plaza dignidad, para publicitar su victoria sobre el apagado proceso insurrecional chileno, merito que no fue propio, sino más bien efecto del coronavirus. Una vez asumido su nuevo error, salió al paso, para reconocer: "Hoy, regresando a mi casa, pasé por Plaza Baquedano, me bajé un par de minutos a saludar a un grupo de carabineros y militares que ayudaban a dirigir el tránsito, me saqué una foto y continué mi camino.

Lamento si esta acción pudo malinterpretarse", sin embargo, hasta esta es una nueva posverdad, existen incluso videos de que en ningún momento saludó a policia, ni militar alguno, solo bajo a obtener su fotografia del triunfo y raudamente subió a su vehículo para continuar su camino. Como dicho lugar tiene un caracter simbólico, el incidente le persiguió por varios días, todo el mundo re-publicó una y otra vez la bullada foto en redes sociales. Piñera una vez más, tuvo que salir a dar cuenta de su error, disculpándose frente a la ciudadanía de la siguiente forma: «si pudiera retroceder el reloj, claramente no habría ido a la Plaza de la Dignidad ni menos se habría tomado la cuestionada foto». Así las cosas, Chile se prepara para el eventual retorno seguro del presidente, que nadie cree, y para un gradual retorno a las calles, mucho más creíble, con las ya evidentes avanzadas de los rebeldes insurrectos que van tomando fuerza con cada día que transcurre.