La sobrina nieta del dictador Pinochet renunció al gabinete de Piñera

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El paso de Macarena Santelices como ministra de la Mujer y la Equidad de Género en Chile fue infinitanente más corto que la extensa dictadura de su tío abuelo Augusto Pinochet. La política conservadora renunció este martes a su cargo tras apenas 34 días de gestión.

La publicación de un video controvertido terminó de desgastarla en su breve gestión. “El día en que se entienda que la causa de las mujeres no tiene color político, es de todas y para todas, podremos avanzar. Por mi lealtad al presidente Sebastián Piñera, al país y las chilenas, hoy decido dar un paso al costado. Mi compromiso será siempre con el servicio público”, anunció Santelices su salida del gobierno derechista por Twitter.

En su lugar, Piñera designó a Mónica Zalaquett, hasta ahora subsecretaria de Turismo, y agradeció la gestión de la descendiente del dictador “por el compromiso, la vocación, la entrega y el entusiasmo con que cumple todas sus funciones públicas”. Las dos mujeres militan en la Unión Demócrata Independiente, el más fervoroso partido de la derecha pinochetista.

La noche del 31 de mayo, la sobrina nieta del dictador publicó un video del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (Sernameg), en el que se presentaba con un discurso victimizante a un hombre que había cometido violencia de género. Santelices exigió la eliminación del audiovisual difundido en las plataformas digitales del Sernameg y responsabilizó a la directora del organismo. Más tarde, trató de justificarse ante El Mercurio, al que aseguró que “un agresor jamás tendrá justificaciones”.

Santelices, periodista de profesión, fue alcaldesa de Olmué, en el norte de Chile, entre 2012 y 2019. Llegó al ministerio de Piñera el pasado 6 de mayo, y sus credenciales como familiar de Pinochet y sin vínculos con políticas y reivindicaciones de género le jugaron en contra. Tanto como haber dicho en una entrevista que “sí, hubo violaciones a los derechos humanos y ese es el gran karma que tiene el gobierno militar, pero también hubo reactivación económica”.

(Página 12)