El chavismo obtiene el 67% de los votos con un 31% de participación

Publicado el

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afianzó su poder en Venezuela al asumir el control del Parlamento en unas elecciones duramente criticadas por Estados Unidos, la Unión Europea y varios países de América Latina, y elogiadas por Rusia, uno de sus principales aliados.

El Consejo Nacional Electoral de Venezuela informó en su primer boletín que el Gran Polo Patriótico Simón Bolívar del presidente, Nicolás Maduro, obtuvo poco más del 67 por ciento de los votos en las elecciones parlamentarias, una vez se han escrutado ya el 82 por ciento de las actas electorales.

“Ha iniciado una nueva etapa de reconstrucción del Parlamento y la recuperación de nuestro país”, escribió Maduro en Twitter la mañana del lunes.

Las elecciones del domingo fueron boicoteadas por los principales partidos políticos opositores, liderados por Juan Guaidó, denunciándolas como fraudulentas.

Abstención, la gran protagonista

Con una participación de 31%, según el primer boletín, estas parlamentarias tienen uno de los porcentajes de abstención más altos de la era democrática venezolana, iniciada en 1958.

En esta oportunidad, la oposición mayoritaria llamó a boicotear el proceso tachado de “fraude” después de que la justicia designara nuevos rectores electorales, una potestad del Parlamento, y entregara también las directivas de los principales partidos a adversarios de Guaidó.

Washington es el principal aliado de Guaidó y lidera la presión contra Maduro con sanciones económicas a Venezuela que incluyen un embargo petrolero vigente desde abril de 2019.

El Reino Unido, en tanto, “no reconocerá la legitimidad” de esta nueva Asamblea Nacional surgida de “elecciones profundamente defectuosas”, afirmó este lunes el ministro de Relaciones Exteriores, Dominic Raab.

“Mind your own business” (Métete en tus propios asuntos), respondió en inglés el canciller venezolano, Jorge Arreaza, en Twitter.

La Unión Europea, que trató sin éxito de postergar el proceso para enviar observadores, indicó por su parte que el domingo no hubo “estándares internacionales mínimos”.

El bloque “no puede reconocer este proceso electoral como creíble, inclusivo o transparente”, dijo el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

Entre las señales de rechazo internacional, Maduro encontró voces de apoyo a las legislativas.

Rusia celebró la “transparencia” del proceso. “Partimos del principio de que la nueva Asamblea Nacional será el terreno (…) para un diálogo constructivo entre todas las fuerzas políticas” y ayudará a “superar los desacuerdos que existen en la sociedad venezolana a través de negociaciones”, subrayó la cancillería rusa.

(Euronews, La Nacion, agencias)