Atacan a tiros el helicóptero en el que viajaba el presidente de Colombia, Iván Duque

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El atentado se registró cuando la aeronave sobrevolaba la ciudad de Cúcuta tras una visita que el mandatario colombiano adelantaba en la zona fronteriza del Catatumbo. Iván Duque calificó lo ocurrido como un ataque “cobarde” y ordenó a las autoridades ir tras los responsables del mismo.

Un helicóptero en el que viajaba el presidente de Colombia, Iván Duque, y sus ministros de Interior y de Defensa, fue atacado este viernes a tiros en el departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, pero el mandatario y demás ocupantes de la aeronave resultaron ilesos del atentado, según distintos medios locales.

El diario La Opinión, de Cúcuta, capital de Norte de Santander, señaló que, al parecer, el helicóptero presidencial recibió tres impactos de bala cuando volaba desde la localidad de Sardinata, en la convulsa región del Catatumbo, hacia esa ciudad.

“Quiero informarle al país que luego de cumplir un compromiso en Sardinata, en el Catatumbo colombiano, y aproximándonos a la ciudad de Cúcuta, el helicóptero presidencial fue víctima de un atentado… Tanto el dispositivo aéreo como la capacidad de la aeronave evitaron que ocurriera algo letal”, señaló Duque en una declaración oficial, sin especificar la hora del ataque ni sus posibles autores.

El helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana recibió varios impactos de bala, según se observa en un video difundido por la presidencia. La aeronave se desplazaba por la región del Catatumbo, fronteriza con Venezuela y donde operan varios grupos armados.

El presidente calificó el atentado contra su vida de acto “cobarde” y aseguró que esto no lo hará desistir de luchar contra el narcotráfico, el terrorismo y la “criminalidad organizada que operan en el país.

“El mensaje es que Colombia sigue siempre fuerte enfrentando la criminalidad y nuestras instituciones están por encima de cualquier amenaza”, añadió.

Cúcuta, la ciudad a la que se transportaba, se mantenía en alerta de seguridad debido a que el 14 de junio se registró un atentado con un coche bomba en una base militar que causó 36 heridos, entre militares y civiles.

Las autoridades todavía no han confirmado los autores del hecho; sin embargo, han señalado la presunta responsabilidad de las disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN), guerrilla que negó estar detrás del crimen.

La prensa local consignó que las ráfagas de disparos contra la aeronave provenían de una zona boscosa cerca de una carretera al oeste de Cúcuta, pero otra teoría es que dispararon contra el helicóptero desde el barrio Aeropuerto, contiguo a la terminal donde debía aterrizar la nave presidencial.

Desde uno de los cerros de esta área, con dirección a las pistas de aterrizaje del aeropuerto internacional Camilo Daza, hombres armados ejecutaron el ataque aprovechando, presuntamente, el descenso de la aeronave.

Por ahora, Duque permanece en Cúcuta, mientras el dispositivo de seguridad verifica que no se presente un hostigamiento o haya artefactos explosivos.

La administración de Duque es impopular. Según autoridades civiles y la Defensoría del Pueblo, al menos 63 personas han muerto desde el 28 de abril, cuando multitudes tomaron las calles para marchar contra un proyecto para elevar impuestos a la clase media.

Aunque la iniciativa fue retirada, las manifestaciones se mantuvieron, avivadas por una violenta represión policial que fue condenada por la comunidad internacional.

La organización Human Rights Watch asegura tener “evidencias creíbles de que la policía mató al menos a 16 manifestantes o transeúntes con municiones letales” y a otros tres “por uso indebido o excesivo de gases lacrimógenos o aturdidoras”.

Aunque el Comité Nacional del Paro, el sector más visible de la protesta, suspendió las movilizaciones la semana pasada, otros sectores inconformes mantienen activas marchas, concentraciones y bloqueos en varios puntos de Bogotá y Cali, tercera ciudad del país y epicentro del sangriento estallido social.

Lo que comenzó con una protesta contra impuestos terminó en un movimiento que exige una reforma a la policía y un Estado más solidario para lidiar con los estragos económicos de la pandemia, que extendió la pobreza de 37 a 42 por ciento de la población.

Solidaridad de México

El canciller mexicano Marcelo Ebrard expresó más tarde su solidaridad con Duque y sostuvo en un mensaje de su cuenta de Twitter que “México rechaza la violencia y respalda las instituciones democráticas de Colombia”.

La cancillería de Argentina emitió un comunicado poco después y expresó “su más enérgica condena al atentado que sufrió durante la tarde de hoy el helicóptero en el que se desplazaba el presidente” colombiano. Agregó que el país “reitera su más firme rechazo al uso de la violencia”.

Millonaria recompensa por responsables de atentado al presidente Duque y ministros

Una de los anuncios que entregó el ministro de defensa, Diego Molano, fue la millonaria cifra de $3mil millones de pesos de recompensa para quien suministre información que permita dar con los responsables de este hecho.

“Se ofrece una recompensa de hasta $3 mil millones para aquella persona que de información que permita dar con los responsables de este atentado terrorista”, dijo el ministro Molano, tras un Consejo de Seguridad con el ministro del Interior, Daniel Palacios; el comandante de las Fuerzas Militares, general Luis Fernando Navarro; el comandante de la FAC, general Ramsés Rueda; y el director de la Policía, general Jorge Luis Vargas.

“Convocamos a la Nación entera a una lucha decidida contra el terrorismo, solo la unión de la Nación colombiana con su Fuerza Pública permitirá derrotar el terrorismo", aseguró el ministro Molano.

Las investigaciones por lo sucedido con el helicóptero FAC 007 ya están a cargo de un equipo especial de la Policía Nacional y del CTI de la Fiscalía General de la Nación.

El director de la Policía Nacional, general Jorge Luis Vargas, reveló que en el barrio La Conquista, desde donde se produjeron los disparos contra la aeronave presidencial, los investigadores hallaron dos fusiles (un AK-47 y un 7-62 con marcas de las Fuerzas Armadas de Venezuela), cinco proveedores y 20 vainillas.

(Con información de La Jornada, DW, El País y Univisión)