Gabriel Boric es el nuevo presidente electo de Chile

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Chile gira hacia una nueva izquierda en el poder. Gabriel Boric ha ganado la segunda vuelta de las presidenciales con el 55.88% de los votos, frente al 44.14% del candidato de extrema derecha José Antonio Kast, con más del 99% escrutado. El triunfo de Gabriel Boric, de 35 años, abre las puertas de La Moneda a una generación muy joven, forjada al calor de las demandas sociales de las revueltas de 2011 y 2019. Y la primera lanzada a la política ya en democracia.

Gabriel Boric tenía cuatro años cuando el dictador Augusto Pinochet entregó el poder a un gobierno civil. Y por eso mira hacia adelante, sin el lastre militar. Es la generación que se crió “sin miedo”, y rompió con la centro izquierda tradicional que entre 1990 y 2010 condujo la transición democrática bajo el paraguas de la Concertación. Chile ha dado además la espalda a la memoria de la dictadura, al discurso de orden y seguridad que defendió su rival, el derechista extremo José Antonio Kast, para mirar hacia un futuro que ahora se abre lleno de incógnitas, con deudas por saldar y muchas promesas por cumplir.

Borich vence con cerca de un millón de votos

Gabriel Boric ha obtenido hoy una contundente victoria, superando a Kast con 966.543 votos.

Imagen de Servel.

Pocas veces en la historia reciente chilena unas jornadas electorales han sido tan infartantes. Voto a voto, con 34 grados de calor y con múltiples problemas de transporte públicos, el conteo de votos confirmó la ventaja al representante de la nueva izquierda Gabriel Boric por sobre el ultraderechista, José Antonio Kast. Con casi el 70% de mesas escrutadas la tarde del domingo, el joven candidato se imponía por 54% de votos, y ya comenzaban a escucharse gritos y aplausos en el centro de Santiago.

Esto significa la vuelta de la izquierda al poder en Chile tras cuatro años de José Piñera, representante de una derecha levemente inclinada al centro, pero que no dudó en beneficiar a la clase empresarial durante la pandemia y a reprimir enérgicamente durante el Estallido Social de 2019.

Una izquierda representada por el conglomerado Apruebo Dignidad, conformado por el Frente Amplio, surgido del gran movimiento estudiantil de 2011 del que Boric fue uno de sus principales dirigentes junto al Partido Comunista que en Chile, además de ser un partido democrático ya gobernó durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet (2014-2018). Y aunque en un principio fueron críticos del rol de la Concertación que gobernó a Chile desde el retorno a la democracia en 1989, lograron sumar apoyo de figuras como la misma Bachelet y el expresidente Ricardo Lagos, además de partidos que conformaron esa etapa como la Democracia Cristiana, el PPD, el Partido Socialista y el Partido Radical. Una alianza que, sin duda, modificará el mapa político chileno.

El programa de Boric aboga por un nuevo modelo de desarrollo, centrado en las energías renovables, los impuestos a las grandes fortunas y el fomento a la ciencia y tecnología; además de fortalecer los derechos de la mujer y las minorías sexuales, la salud (incluyendo la mental), el medio ambiente y la cultura.

Una propuesta que es casi todo lo contrario a Kast, quien proponía achicar al Estado, beneficiar a los grandes empresarios, cerrar el Ministerio de la Mujer (medida de la que luego se arrepintió), establecer zanjas para impedir la migración y dejar en libertad a los militares condenados por violaciones de DD.HH. en Dictadura, debido a su avanzada edad.

Por otro lado Boric, diputado desde 2014, representado siempre a su Magallanes natal, ha ido tomando decisiones arriesgadas para su sector como impulsar el acuerdo de la paz tras un mes de Estallido Social en 2019 que pavimentó el camino al plebiscito por la Nueva Constitución que logró imponerse en un plebiscito un año después, con un 80% de aprobación, para reemplazar la Constitución de Pinochet de 1980. El costo, que él asumió fue “salvar” de alguna forma el gobierno de Piñera.

Kast, por otro lado, es un admirador de Pinochet y su legado, incluso ha defendido en el pasado a criminales de la Dictadura, estando incluso involucrada familia —cuyo padre fue soldado de Hitler, aunque según él no fue nazi— tanto como colaboradores de matanzas en Paine, donde vivían y su hermano Miguel, ministro de Pinochet e ideólogo del régimen.

Aunque ganó la primera vuelta con 27,91% dejando a Boric en segundo lugar con 25,83%, Kast viajó a EE.UU. a reunirse con políticos republicanos, dueños de las AFP (administradoras de pensiones) que en el particular modelo chileno invierten internacionalmente el dinero que los ciudadanos imponen mensualmente para la vejez sin que estos participen de las ganancias y de paso, corrió el rumor que se reunió con la tecera mayoría —y sorpresa de las elecciones— el economista Franco Parisi (12,80%) quien hizo campaña sin moverse de Alabama, donde se radicó debido a una orden de arraigo en Chile por el no pago de pensiones alimenticias.

Participación histórica en segunda vuelta superó a la del plebiscito de 2020: votaron más de 8 millones de electores

Pese a las altas temperaturas y las denuncias por la falta de transporte público para ir a sufragar, según datos del Servicio Electoral (Servel), con más del 99% de las mesas escrutadas, se emitieron 8.314.173 votos; la participación más alta de la historia en elecciones en Chile. Durante la primera vuelta, se contabilizaron 7.114.800 sufragios, de los 15.030.974 electores habilitados para votar.

(El País, TVN, Radio Bio Bio, Página 12, El Mostrador)