Se cumplen 80 años del fin de la Guerra Civil española, una herida aún abierta en la sociedad del país

Escrito por Hans Dahle
Publicado el
Un día como hoy, hace 80 años, terminaba la Guerra Civil española. El parte militar que el dictador Francisco Franco Bahamonde escribió de su puño y letra el 1 de abril de 1939 puso fin a la Guerra Civil aunque, 80 años después, aún se mantiene vivo el debate de la memoria histórica y de las consecuencias que deparó el conflicto fratricida.

"En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado", fue el mensaje que leyó al país el locutor Fernando Fernández de Córdoba a través de los micrófonos de Radio Nacional en Burgos.

Con este parte, se daba por culminada la contienda desencadenada en julio de 1936 con la sublevación de las tropas nacionales contra la II República y que provocó la muerte y el exilio de decenas de miles de personas.

Se ponía así, fin a casi tres años de lucha que dejaban 600.000 muertos y 270.000 encarcelados. Además, acabado este conflicto, 4.000 personas murieron de inanición, 50.000 fueron fusiladas y más de medio millón cruzaron la frontera para refugiarse en Francia.

¿Cómo empezó la Guerra civil?

La guerra civil española o guerra de España, también denominada por los españoles como Guerra Civil por antonomasia, fue un conflicto bélico —que más tarde repercutiría también en una crisis económica— que se desencadenó en España tras el fracaso parcial del golpe de Estado del 17 y 18 de julio de 1936 llevado a cabo por una parte del Ejército contra el Gobierno de la Segunda República. Tras el bloqueo del Estrecho y el posterior puente aéreo que gracias a la rápida colaboración de la Alemania nazi y la Italia fascista, trasladó las tropas rebeldes a la España peninsular en las últimas semanas de julio, comenzó una guerra civil que concluiría el 1 de abril de 1939 con el último parte de guerra firmado por Francisco Franco, declarando su victoria y estableciendo una dictadura que duraría hasta su muerte el 20 de noviembre de 1975.

La guerra tuvo múltiples facetas, pues incluyó lucha de clases, guerra de religión, enfrentamiento de nacionalismos opuestos, lucha entre dictadura militar y democracia republicana, entre revolución y contrarrevolución, entre fascismo y comunismo.

A las partes del conflicto se las suele denominar bando republicano y bando sublevado:

El bando republicano estuvo constituido en torno al Gobierno, formado por el Frente Popular, que a su vez se componía de una coalición de partidos republicanos —Izquierda Republicana y Unión Republicana— con el Partido Socialista Obrero Español, a la que se habían sumado los marxistas-leninistas del Partido Comunista de España y el POUM, el Partido Sindicalista de origen anarquista y en Cataluña los nacionalistas de izquierda encabezados por Esquerra Republicana de Catalunya. Era apoyado por el movimiento obrero y los sindicatos UGT y CNT, los cuales también perseguían realizar la revolución social. También se había decantado por el bando republicano el Partido Nacionalista Vasco, cuando las Cortes republicanas estaban a punto de aprobar el Estatuto de Autonomía para el País Vasco.

  • El bando sublevado, que se llamó a sí mismo «bando nacional», estuvo organizado en torno a parte del alto mando militar, institucionalizado inicialmente en la Junta de Defensa Nacional sustituida tras el nombramiento de Francisco Franco como generalísimo y jefe del Gobierno del Estado. Políticamente, estuvo integrado por la fascista Falange Española, los carlistas, los monárquicos alfonsinos de Renovación Española y gran parte de los votantes de la CEDA, la Liga Regionalista y otros grupos conservadores. Socialmente fue apoyado por aquellas clases a las que la victoria en las urnas del Frente Popular les hizo sentir que peligraba su posición; por la Iglesia católica, acosada por la persecución religiosa desatada por parte de la izquierda nada más estallar el conflicto y por pequeños propietarios temerosos de una «revolución del proletariado» En las regiones menos industrializadas o primordialmente agrícolas, los sublevados también fueron apoyados por numerosos campesinos y obreros de firmes convicciones religiosas.

  • Ambos bandos cometieron y se acusaron recíprocamente de la comisión de graves crímenes en el frente y en las retaguardias, como sacas de presos, paseos, desapariciones de personas o tribunales extrajudiciales. La dictadura de Franco investigó y condenó severamente los hechos delictivos cometidos en la zona republicana, llegando incluso a instruir una Causa General, todo ello con escasas garantías procesales. Por su parte, los delitos de los vencedores nunca fueron investigados ni enjuiciados durante el franquismo, a pesar de que algunos historiadores y juristas sostienen que hubo un genocidio en el que, además de subvertir el orden institucional, se habría intentado exterminar a la oposición política.

Los dos dictadores Francisco Franco y Adolf Hitler se reunieron en la estación de Hendaya el 23 de octubre de 1940. Las relaciones eran cada vez más estrechas entre Franco y la Alemania nazi, según los historiadores.

Bombardeos de los Nazis

La Alemania nazi utilizó el conflicto en España para poner a prueba el potencial militar con el que después arrasaría Europa. El Reino Unido y Francia fueron incapaces de frenar las ambiciones de Hitler y de apoyar los valores democráticos de la República.

A finales de julio de 1936, cuando los dos bandos enfrentados en la Guerra Civil española consolidaron sus posiciones, los efectivos navales y aéreos de los sublevados eran notoriamente inferiores a los republicanos. Ante las peticiones de ayuda del general Franco a Alemania e Italia, el Duce reconoció al bando nacional como el único gobierno legitimo de España y envió las primeras unidades aéreas –sin distintivos ni bandera- para ayudar a cruzar el estrecho de Gibraltar a las fuerzas rebeldes en África.

Durante el conflicto los italianos realizaron más de 135.000 horas de vuelo, llevando a cabo 5.318 operaciones de bombardeo en el que fueron lanzadas cerca de 11.500 toneladas de bombas. Gran parte de las operaciones fue llevada a cabo desde Mallorca, que al caer en manos de los sublevados se convirtió en una base privilegiada para atacar la costa mediterránea. La base de la Aviación Legionaria italiana en las Baleares fue creada a mediados de noviembre de 1936. Gozó de gran autonomía durante todo el conflicto y desde febrero de 1937 al 25 de enero de 1939 lideró el bombardeo de Barcelona y de las principales ciudades catalanas.

Uno de los bombardeos del 18 de marzo de 1938, fotografiado, como todas sus operaciones, por la Aviación Legionaria italiana. Casi mil muertos, más de mil quinientos heridos, decenas de edificios destruidos fue el balance de los bombardeos de marzo de 1938, los más devastadores que sufrió Barcelona durante la Guerra Civil.

Entre las 22.08 horas del día 16 de marzo de 1938 y las 15.07 horas del día 18, los aviones italianos realizaron 13 raids , con intervalos aproximados de tres horas. El ataque afectó al área central de Barcelona: la izquierda del Eixample, Poble Sec y el entorno de plaza Catalunya.

Cuando los españoles eran refugiados

La guerra y la persecución dieron como resultado varios millones de españoles desplazados. Muchos huyeron de las áreas de violencia para buscar refugio en otros lugares. Los principales países de destino fueron, en particular, Francia, México y Argentina, pero también fueron amparados grupos importantes en otros países europeos y americanos como Chile, Colombia, Venezuela, Cuba, República Dominicana, la Unión Soviética, Estados Unidos y el Reino Unido. Con su acogida, muchos resistieron las penurias de una Guerra Civil injusta. Salieron adelante, prosperaron, construyeron un proyecto de vida, una familia… se desarrollaron como seres humanos. Se dignificaron como personas arropadas por el respeto que otras le transmitieron a lo largo de sus vidas.

Francia y varios países latinoamericanos abrieron sus puertas a los refugiados españoles.

Cuando la Guerra Civil terminó en 1939 con la victoria de Franco, aproximadamente 500,000 Republicanos españoles escaparon a Francia, donde muchos fueron colocados en campos de prisioneros en el sur, como Gurs, St. Cyprien y Les Milles. Después de la derrota alemana de Francia en la primavera de 1940, las autoridades nazis reclutaron a los Republicanos españoles para realizar trabajos forzados y deportaron a más de 30,000 a Alemania, donde aproximadamente la mitad de ellos terminó en campos de concentración. Aproximadamente 7,000 de ellos fueron encarcelados en Mauthausen; más de la mitad de ellos murió en el campo.

Refugiados españoles saliendo por la frontera de Francia al exilio, huyendo de la dictadura, la represión, la barbarie, el hambre, la miseria… todo aquello que un golpe de estado militar hizo que este país se sumiera en un pozo de desgracia. Eran familias destrozadas, desunidas, rotas de dolor, sin esperanza… sin futuro.

El "holocausto ideológico" de Franco: 296 campos de concentración por los que pasaron casi un millón de españoles

El primer objetivo de estos campos, además de infundir el terror a toda la población, era clasificar a los cautivos. Para ello, crearon una suerte de tres categorías: "asesinos y forajidos o enemigos de la patria española", que debían ser fusilados o condenados a largas penas; los "bellacos engañados", que podían ser "reeducados mediante el sometimiento, la humillación, el miedo y los trabajos forzados"; y, por último, los "simples hermanos", considerados 'afectos' al Movimiento y que eran liberados o incorporados a las filas del Ejército franquista.

Prisioneros del campo de concentración instalado en las caballerizas del Palacio de La Magdalena (Santander) haciendo gimnasia. La sesión fue preparada para tomar fotografías de cara a un reportaje elaborado por el servicio de propaganda franquista.

Los fusilamientos, de hecho, se produjeron sin ningún tipo de control durante los primeros meses. Después, se fueron organizando los juicios sumarísimos donde se condenaba a muerte a 20 o 30 presos a la vez. Pero, además, de ser el escenario de una "selección ideológica" y de "lugar de exterminio", los campos sirvieron como lugar de "reeducación". "Franco apostó por eliminar a los irrecuperables y tratar de sanar al resto mediante el sometimiento, la humillación, la propaganda y el lavado de cerebro".

Cuando suecos y noruegos salvaron vidas en España

Tras el inicio de la Guerra Civil española en 1936, dos países escandinavos, Suecia y Noruega se movilizaron para formar comités de ayuda a la España republicana. Este movimiento de solidaridad internacional movilizó a sindicatos, partidos políticos e incluso entidades cívicas o religiosas.

Con lo recaudado compraron medicinas, ropa y alimentos que fueron enviadas a España con el fin de socorrer a la población civil. Asimismo, en la primavera de 1937 decidieron crear un hospital de sangre con 100 camas de capacidad, con la condición de que fuese en un lugar alejado de los frentes de combate.

El comité de ayuda internacional compuesto por noruegos y suecos recaudando fondos para España.

La entonces ministra de Sanidad de la República, Federica Montseny, les ofreció la sede de la Escuela Industrial de Alcoy, en Alicante, un edificio civil todavía por inaugurar y en una localidad estratégica de importancia relativa, aunque alejada de los combates.

La expedición escandinava estuvo formada por unas 30 personas que trabajaron en Alcoy por unos meses, hasta su retirada y la asunción del hospital por personal español. Durante el tiempo que estuvieron en la ciudad, atendieron a 1.224 pacientes, de los cuales solamente siete murieron.

Al marcharse, dejaron el hospital de sangre -para entonces con casi 1.000 camas- en manos del prestigioso doctor Manuel Bastos Ansart, pasando a denominarse Hospital Militar Base. Estuvo en activo hasta octubre de 1938, cuando fue bombardeado.

Unos meses más tarde y con el fin de la contienda, paso a funcionar como prisión y no fue hasta 1943 cuando el edificio llegó a manos del Ministerio de Educación para convertirse en aquello para lo que realmente nació, una Escuela Industrial.

Monumento en el parque de Birkelund, Oslo en memoria de los brigadistas noruegos que perdieron la vida en la Guerra Civil de España. Cada año un grupo de ciudadanos de Oslo rinde homenaje a los caidos.

Los Noruegos que lucharon contra Franco

Unos 35.000 voluntarios de 53 países viajaron a España para ayudar al Gobierno contra las fuerzas rebeldes del general Franco y sus valedores, Hitler y Mussolini. De los muertos, cuatro eran jóvenes demócratas socialistas noruegos, Gunnar Skjeseth, Martin Schei, Torbjørn Engebretsen y Odd Olsen, que perecieron luchando en la batalla del Ebro.

Schei viajó a España con apenas 18 años sin avisar a sus padres. "La pérdida de la guerra no sólo significa la dictadura fascista en España, o más bien la llegada de una colonia de los Estados fascistas, sino una victoria del fascismo en nuestro propio país", escribió este joven brigadista a su hermano antes de morir en el frente. Schei profetizó la invasión de Noruega por parte de las tropas de Hitler en la Segunda Guerra Mundial.

Se estima que unos 200 brigadistas noruegos acudieron a España para luchar contra Franco desde 1936 hasta 1939, aproximadamente 110 de ellos regresaron a Noruega al finalizar el conflicto. Se desconoce el número de brigadistas noruegos que fueron muertos en la Guerra Civil española. Algunos creen que fueron unos 40 los fallecidos.

Unos 35.000 Brigadistas de 53 naciones lucharon contra Franco durante la Guerra Civil.

La radio anunció el fin de la guerra

"En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado."

Estas fueron las últimas palabras oficiales de la Guerra Civil española (1936-1939), y las primeras de una larga dictadura que se extendería 40 años. Leídas para una emisión radiofónica, el último parte del conflicto, firmado por Francisco Franco, ya llamado "generalísimo", dio comienzo a décadas de represión a enemigos políticos, de la moral y de la libertad. Decenas de miles acabaron asesinados en las cunetas, otros en el exilio en Francia o en América.

Tras la muerte del dictador, la llamada Transición fue nominalmente el cierre de esa contienda y esas heridas que dividieron a España en dos (o en tres según el célebre libro de Paul Preston). La realidad, más tozuda, sigue demostrando que ocho décadas después hay asuntos sin resolver.

Sin ir más lejos la decisión del presidente español Pedro Sánchez de ejecutar la exhumación de Franco del monumento funerario del Valle de los Caídos ha contado con la oposición de la derecha española, que considera este movimiento electoralista. Una cr´itica a la que, por otros motivos, también acude la izquierda. La fecha para realizar este traslado al cementerio del Pardo está fijada para el 10 de junio.

Aunque en la última década el Partido Popular, partido conservador fundado por un ministro de Franco, Manuel Fraga, ha conseguido con cierto éxito distanciarse del franquismo, alineándose con la corriente democristiana europea, la sombra de la dictadura no se ha desvanecido del todo, sobre todo con la aparición del partido de extrema derecha Vox, que ve con menos complejos, y a veces de manera revisionista, el pasado dictatorial.

Para muchas familias españolas la herida, más allá del debate ideológico y mítico, es muy real 80 años después. A pesar de la Ley de Memoria Histórica aprobada por el Gobierno de Jose Luis Rodríguez Zapatero, decenas de miles de españoles no saben dónde están enterrados sus familiares desaparecidos (asesinados, ajusticiados, muertos en la contienda).

La cantidad de fosas comunes por todo el territorio nacional, listadas por el Ministerio del Interior español, es ingente. Muchas de ellas, en rojo y amarillo, han sido parcial o totalmente exhumadas, mientras que las señaladas en verde aún tienen a los muertos sin identificar mientras sus familias solamente esperan... y pelean.

El llamado "mapa de la vergüenza en España": todas las fosas comunes de las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo

España ha exhumado los restos de 9.000 víctimas de la Guerra Civil y el franquismo en los últimos 19 años. Un informe insta al Gobierno a formalizar un plan urgente para recuperar hasta 25.000 cuerpos en los próximos cinco años.

Con información de: Wikipedia, El País, Euronews, La Vanguardia, El Periodico, El Mundo, El Español y NRK.

Agradecimientos a Bjørg Spillum.

Fotos: Archivos Estatales de España, Internet.

UK betting sites, view full information www.gbetting.co.uk bookamkers