Final feliz: niños con ascendencia chilena abandonan Siria y llegan a Suecia con su abuelo

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Durante este miércoles, los siete niños de ascendencia chilena que estaban en un campo de refugiados en Siria, en los que sus padres fallecieron luego de unirse al Estado Islámico, arribaron a Suecia. Según consignan medios suecos, los menores -junto a su abuelo Patricio Gálvez- llegaron a Landvetter, afueras de Gotemburgo.

Gálvez expresó a SVT News que "el viaje ha ido bien y los niños han estado tranquilos. Deberíamos bajar a un lugar donde la policía nos recogerá. Nos llevarán a los servicios sociales y a un lugar donde podamos estar en paz y tranquilidad".

Hasta Irak fueron trasladados previamente los siete niños, en donde se encontraron con su abuelo luego de más de un mes de incertidumbre sin saber qué iba a pasar con los pequeños.

Misión cumplida

A las 10.00 de la mañana de este miércoles aterrizó en el aeropuerto de Landvetter el avión en el que viajaban Patricio Gálvez y sus siete nietos.

El vuelo provenía de Irak, donde la familia se encontraba a la espera de los documentos necesarios para el viaje de regreso a Suecia.

- Cuando aterrizamos los niños gritaron “jippie!”, contó Galvez a la televisión sueca.

Una misión prácticamente imposible llegaba a buen puerto: evacuar los niños del campo de al-Hol, al norte de Siria, donde se encontraban en condiciones paupérrimas y convivían con terroristas del EI.

La larga odisea de Patricio Gálvez llegó a su fin este miércoles, cuando, junto junto a sus siete nietos y a pesar de todas las dificultades que enfrentaron en el camino, arribaron al aeropuerto de Landvetter, en las afueras de Gotemburgo.

A su llegada, la cansada pero aliviada familia fue recibida y sacada del área por policías, con el fin protegerlos de la presión mediática y de la miradas de los curiosos.

- Cuando el avión aterrizó, los niños gritaron “Jippie!”, dijo Gálvez a la televisión sueca.

Agregó que el viaje había salido bien y que los niños habían estado tranquilos.

- Ahora nos van a a llevar a la oficina del servicio social y a un lugar donde podamos estar en paz y tranquilidad.

Las autoridades sociales de la ciudad de Gotemburgo decidirán dónde serán ubicados los niños, en un primer momento.

Más tarde, un juzgado determinará quién tendrá la tuición de los niños y quien será su responsable jurídico.

Sin embargo, las autoridades son cautas al respecto, y no desean hacer declaraciones.

"No nos pronunciamos sobre el tema por razones confidenciales. Pero puedo decir lo que puede pasar en términos generales", dijo Ing-Marie Larsson, jefa de sección de los servicios sociales de Östra Göteborg (Gotemburgo), a la agencia TT.

"Cuando se llega [a Suecia] sin padres ni tutores - y es muy trágico ser huérfano – los servicios sociales son quienes se hacen cargo de investigar qué necesidades tienen los menores.

Esto comprende la atención médica y psicológica que requerirán los niños. Tomando en cuenta las experiencias a las que han sido expuestos, se cree que necesitarán de un amplio apoyo profesional, con el fin de curar sus heridas tanto físicas como psicológicas.

"Nosotros actuamos pensando siempre en lo mejor para los niños, en su seguridad", dijo Larsson.

Los prmeros niños rescatados por Suecia

Los siete nietos de Patricio Gálvez son los primeros niños suecos que han sido evacuados. Esto se logró gracias a negociaciones entre las autoridades kurdas y la cancillería sueca. Las conversaciones se mantuvieron en reserva absoluta, hasta el punto de que Gálvez fue informado de la evacuación de sus nietos solo y cuando éstos estaban en camino entre el campamento de al-Hol (en Siria) y Arbil ciudad al norte de Irak).

Caso estremecedor vivido por el abuelo en su lucha por recuperar a sus siete nietos

La comunidad internacional ha sido testigo de la pesadilla que ha vivido una familia sueco-chilena, cuyos nietos (7 en total) estuvieron atrapados en un campamento que antes pertenecía a la organización terrorista ISIS y ahora está en poder de militares kurdos que recuperaron el asentamiento.

Los medios le ha dado seguimiento a la situación y han dado a conocer en las últimas semanas el caso de Patricio Gálvez, el padre de Amanda González y abuelo de los menores de edad, de entre 1 y 8 años.

Gálvez vive Suecia desde hace 30 años, cuando dejó atrás Chile para establecerse en territorio ajeno. Su hija nació en la nación nórdica, con las oportunidades que en Sudamérica no podía tener, sin saber lo que se avecinaba.

Su hija no se convirtió a otra religión, motivada por el amor. Cuando conoció al sueco Michael Skråmo, ella ya estaba convertida y leyendo el Corán como cualquier otro musulmán.

Entonces, el noviazgo entre Amanda y Michael surgió y creció. Era hasta cierto punto “normal”, para Patricio. Ambos jóvenes se casaron algún tiempo después y ese fue el origen de una pesadilla que alcanza en la actualidad a 7 inocentes niños y a su familia.

“Vivían una vida, como eran musulmanes, vivían una vida para mi un poco aburrida. Yo tengo otro tipo de dinámica en mi vida, pero vivían una vida normal”.

En 2014, Amanda le comunicó a su padre que se iría a vivir a Turquía con su marido y sus 4 hijos (nacidos en Suecia)

Recibió la decisión de forma muy peculiar en un inicio. “Me pareció simpático porque Turquía es musulmán, la gran mayoría son musulmanes pero también son muy libres y nunca lo había visitado. Pensé que a lo mejor era simpático tener un país que visitar como Turquía”.

Todo lo contrario. Poco tiempo después, descubriría lo que estaba ocurriendo en la vida de su hija.

“Fue pura mentira porque en realidad después de 3 meses supe la verdad. Se habían ido (de Turquía) directamente por la frontera, digamos, ilegalmente hacia Siria”. Fue la ruta directa al campamento de ISIS, al norte sirio.

Para ese entonces, los videos de Michael eran cada vez más notorios en Internet. El sueco llamaba a las personas a sumarse a las filas de ISIS. En ocasiones, con un brazo cargaba el fusil y con el otro a uno de sus hijos. El niño a su vez, sostiene un arma como su padre, sin entender lo que realmente ocurría.

“Fui el primer civil en un campamento (kurdo)”

Gálvez partió de Suecia a un hospital, al norte sirio, a ver a tres de sus nietos que cayeron sumamente enfermos y desnutridos.

Llevaba suplementos alimenticios para ellos y los otros 4 que habían sido rescatados del campamento de ISIS, por soldados kurdos, quienes los mantienen en ese asentamiento junto a decenas de personas más. En total, hay por lo menos 80 niños de nacionalidad sueca esperando por ser rescatados.

¿Cómo es posible que haya podido ingresar a un campamento hostil?, era la pregunta. Sin embargo, Patricio Gálvez, aclaró, que ya no estaban en poder de ISIS cuando logró el ingreso. No obstante, el hecho de haber ingresado a ver a los niños fue todo un acto sin precedentes.

“Mi visita al norte de Siria fue bastante extraordinaria, porque fue como la primera persona civil, el primer pariente que andaba buscando a sus nietos o a su gente, a sus parientes. Nunca había entrado una persona extranjera despues de la guerra a Siria, buscando a su gente porque los unicos que entraban eran periodistas o trabajadores de organizaciones de ayuda”, asegura un orgulloso abuelo, cuyos lazos de sangre fueron tan fuertes que vencieron a una disciplina militar de otra cultura.

“Muchas personas de alto poder, acá, comandantes etc, simpatizaron con mi dolor”, asegura, al punto en que lo dejaron ingresar por 3 horas para compartir con los niños. De ahí vienen los registros que han sido difundidos a nivel mundial, contando la historia, aún sin un final feliz.

A esas alturas, los militares kurdos ya tenían el poder de la zona donde los 7 hijos de Amanda y Michael habían sobrevivido de milagro, como no pudieron hacerlo sus padres.

Fue parte de la suerte y simpatía que el abuelo chileno tenía en territorio sirio, pero debió volver al cabo de unas horas, a una triste realidad. Retornó con las manos vacías a Suecia, porque la confianza que se ganó de los jefes militares kurdos, no era suficiente para que le entregaran a sus nietos. Esa es parte de una labor diplomática que Suecia debía iniciar.

Al parecer la lucha continúa, como el seguimiento a este caso que ha destapado la oscura realidad de cientos de niños en el mundo a causa de las guerras, que muchas veces son respaldadas por sus propios padres, pero al morir estos en el campo de batalla, deben seguir solos, afrontando las consecuencias que no alcanzan a comprender.

Se estima que entre 60 y 80 niños se encuentran aún en el campo de al-Hol.

(Magazin Latino, Radio Bio Bio, agencias)