Por primera vez después de 40 años las mujeres iraníes pudieron seguir un partido de fútbol

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Unas 3.500 mujeres hinchas iraníes asistieron el jueves en Teherán al partido de clasificación para el Mundial-2022 ante Camboya, tras haber podido comprar su billete para este encuentro, una verdadera primicia en Irán desde hace casi 40 años. Irán goleó 14-0 a Camboya.

Después de 40 años de prohibición mujeres asistieron a un estadio de fútbol en Irán Una decisión histórica en el país musulmán. Las mujeres ganan cada vez más espacios.

Esta apertura se produce después de la trágica muerte de Sahar Khodayari, hincha que se prendió fuego a mediados de septiembre después de su detención por tratar de entrar en un estadio.

La FIFA ha amenazado a Irán con sanciones si las mujeres no podían asistir a los partidos de fútbol masculinos. Las mujeres iraníes se vieron negar el acceso a los estadios, oficialmente para protegerlas de la grosería masculina, poco después de la Revolución Islámica de 1979.

La FIFA ha presionado durante años a la República Islámica para que abra sus estadios a las mujeres, pero hasta ahora Teherán sólo lo permitió en raras ocasiones y en número limitado (máximo mil hinchas mujeres en noviembre de 2018).

La muerte de "la chica de azul" (color de su equipo fetichista, Esteghlal de Teherán) causó conmoción en las redes sociales, donde celebridades, futbolistas y militantes piden a la FIFA para que prohiba a Irán participar en competiciones internacionales.

Vivirlo en persona

Tras la visita de una delegación de la Federación Internacional a Teherán en septiembre, las autoridades iraníes decidieron autorizar la venta de entradas a mujeres para el partido Irán-Camboya. Las plazas para el estadio Azadi ("Libertad" en persa) se han vendido como panecillos y "la presencia de 3.500 hinchas iraníes está asegurada", según la agencia oficial Irna. Considerándolo insuficiente, una campaña en Twitter pide que se concedan más entradas a las mujeres con esta palabra: #WakeUpFifa ("FIFA despierta").

Raha Purbakhsh, periodista deportiva, muestra orgullosamente a la AFP su billete electrónico en su teléfono móvil. "Todavía no puedo creer. Después de tantos años viendo todo por televisión, ahora podré vivirlo en persona".

Pero a diferencia del teatro o el cine, donde mujeres y hombres pueden sentarse lado a lado, las hinchas tendrán que llenar tribunas reservadas para ellas y serán vigiladas, según la agencia Fars, por unas 150 policías.