Sigue la búsqueda de decenas de desaparecidos tras el paso del el "tornado más mortífero jamás visto" en el estado norteamericano de Kentucky

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Las autoridades de Kentucy creen poco probable que haya más supervivientes. Los equipos de rescate intentan localizar supervivientes bajo los restos de lo que califican como el "tornado más mortífero jamás visto" en el estado norteamericano de Kentucky. Uno de los seis que han visto pueblos y barriadas enteras arrasadas por más de treinta tornados que causaron estragos simultaneamente el viernes. El presidente de los Estados Unidos Joe Biden ha aprobado una declaración de estado de emergencia para proporcionar los fondos y ayuda urgente.

Personal de rescate escarbaba ayer entre casas y negocios en ruinas tras el paso de un tornado en el estado de Kentucky que arrasó con las construcciones, incluida una fábrica de velas que estaba llena de empleados del turno nocturno cuando se vio arrasada.

El gobernador Andy Beshear advirtió que el número de muertos debido al tornado podría superar la centena, pero horas más tarde la cifra se corrigió sustancialmente a la baja, y se reportó que en la fábrica sólo ocho trabajadores fallecieron.

Este fenómeno afectó a cinco estados, dejando una estela de destrucción a lo largo de centenares de kilómetros, pero fue en Mayfield, en el estado de Kentucky, donde la devastación fue peor.

De la fábrica de velas Mayfield Consumer Products no ha quedado más que una maraña de vigas retorcidas y láminas de metal apiladas a varios metros de altura.

Los trabajadores de la fábrica buscaron refugio en lo que se suponía que era la parte más segura del edificio, pero eso al parecer no los protegió debido a la potencia del tornado, declaró el gobernador Beshear.

El sábado se reportó el rescate de 40 de las 110 personas que estaban en el edificio en ese momento, y ayer en la tarde se estimaba que el resto había muerto.

Pero al caer la noche, Bob Ferguson, vocero de la compañía, confirmó el deceso de ocho personas, y ocho más siguen desaparecidas. Aseguró que más de 90 trabajadores de la planta fueron localizados, se informó al cierre de esta edición.

“Muchos de los empleados se reunieron en el refugio para tornados y cuando la tormenta terminó salieron de la planta y se fueron a sus casas”, señaló. “Como no había electricidad ni líneas telefónicas terrestres fue difícil contactarlos en un principio. Tenemos esperanzas de hallar a más de esos ocho que no han sido hallados conforme intentamos encontrarlos en sus viviendas”.

Sin embargo, el gobernador Beshear aseveró más tarde que esa cifra de 90 trabajadores no la podía confirmar.

El tornado tocó tierra por más de 320 kilómetros en el estado.

Troy Propes, director ejecutivo de la empresa propietaria de la fábrica, defendió su decisión de no cerrarla cuando se acercaba la tormenta. “Hicimos todo lo que se suponía debía hacerse”, declaró a la cadena de noticias CNN.

“Será un milagro si sacamos a alguien más de eso. Ahora tiene 4.5 metros de profundidad de acero y autos encima de donde estaba el techo”, sostuvo el gobernador.

Al señalar que hubo pueblos que desaparecieron, contó: “la ciudad natal de mi padre, Paxton, no está en pie. Es difícil de describir”, y añadió que la devastación se extiende a lo largo de una docena de manzanas en algunos lugares y hay mucha gente sin electricidad.

“Uno cree que puede ir de puerta en puerta para comprobar si la gente está bien, pero no hay puertas. La pregunta es si hay alguien entre los escombros de miles y miles de estructuras… es devastador”.

“Puedo decir, por los informes que he recibido, que hemos perdido a más de 80 habitantes de Kentucky. Ese número va a superar los 100”, lamentó Beshear en los programas de entrevistas de ayer por la mañana.

Manifestó que al menos 56 mil hogares están sin electricidad. Beshear añadió que en la ciudad natal de su familia, Dawson Springs, de 2 mil 700 habitantes, la lista de desa-parecidos llenaba ocho páginas.

Jeremy Creason, jefe de bomberos y director de servicios de emergencia de Mayfield, informó que los rescatistas tuvieron que arrastrarse sobre los muertos para poder llegar a donde estaban los vivos.

“Es como si hubiera estallado una bomba en nuestro barrio”, comentó a la agencia de noticias Afp Alex Goodman, residente de Mayfield, localidad con casi 10 mil habitantes.

El tornado “probablemente es en uno de los más violentos y grandes en la historia de Estados Unidos”, estimó Victor Gensini, investigador sobre clima extremo en la Universidad del Norte de Illinois.

Al menos seis personas murieron en Illinois, donde el tornado dañó una instalación de Amazon ubicada en Edwardsville; cuatro fallecieron en Tenesi; dos en Arkansas, donde un asilo de ancianos quedó reducido a escombros, y dos en Misuri.

Estos cinco estados han sido atravesados por “una de las peores series de tornados en la historia del país”, de acuerdo con el presidente Joe Biden, quien calificó la devastación de “tragedia inimaginable” y añadió que está “desconsolado”.

“Tenemos el corazón roto por la pérdida de nuestros colegas, y nuestros pensamientos y oraciones están con sus familias y seres queridos”, publicó el jefe de Amazon, Jeff Bezos, en Twitter.

La tormenta fue aún más notable porque llegó en diciembre, cuando el clima normalmente más frío limita la formación de remolinos.

Por lo pronto, la directora de la Agencia Estadunidense de Manejo de Crisis, Deanne Crisswell, dijo a CNN que Estados Unidos enfrenta una nueva norma con la proliferación de eventos climáticos devastadores. “Los efectos que estamos viendo por el cambio climático son la crisis de nuestra generación”, agregó.

Una treintena de estas tormentas recorrieron el país el viernes por la noche.

Desde el extranjero llegaron numerosas muestras de solidaridad.

El presidente ruso, Vladimir Putin, presentó sus más sinceras condolencias, y el papa Francisco dirigió sus oraciones desde la Plaza de San Pedro a los habitantes de Kentucky.

(La Jornada, Euronews)