Votar por razones personales

Escrito por Yanina López
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Este lunes 9 de septiembre se celebran en Noruega las elecciones municipales para el período 2019-2023. Radio Latin-Amerika, como muchos otros medios de difusión, ha participado activamente de la campaña informativa que promueve la participación ciudadana en estas elecciones . Una observación que respalda la necesidad de difundir información es que la participación de los ciudadanos de origen extranejero, pese a que va en aumento, aún es muy baja.

En las elecciones municipales del 2015 sólo 4 de 10 inmigrantes con nacionalidad noruega y sólo 3 de 10 residentes extranjeros ejercieron su derecho a voto (SSB 2017), lo que equivale a un 40% y 29% respectivamente. En tanto la participación de noruegos sin origen en el extranjero alcanzó un 64% de participación. Es oportuno traducir los porcentajes a números reales para apreciar la dimensión del fenómeno. En las mencionadas elecciones, el 14 % de la población votante de origen extranjero equivalía a 312.000 ciudadanos, vale decir que sólamente alrededor de 125.000 ejercieron su derecho a voto.

Representantes de los partidos políticos de Oslo participaron en un debate transmitido el pasado viernes en vivo por nuestra emisora. Foto: Radio Latin-Amerika.

Según el Servicio Nacional de Estadísticas (SSB) que ha acumulado datos a través de encuestas y que, por lo tanto, deben entenderse únicamente como indicadores, las razones que explican la baja participación de inmigrantes, no se debe a un desconocimiento sobre el derecho a voto, sino más bien a factores que - a mi juicio- se traducen en falta de representatividad. Cuando el ciudadano argumenta que no ha votado porque no tiene tiempo, porque ha priorizado otras actividades, o no estaba en la ciudad, o no conoce las propuestas políticas, o no logra diferenciar las propuestas de un y otro partido, etc, no se puede pensar sino en una falta de identificación y, por lo mismo, distancia con los partidos políticos. La pregunta es cómo enfrentar esta crisis de representatividad.

El tema es complejo. Las causas o razones que pueden explicar la baja votación de los inmigrantes exige mayor debate, no obstante el sistema político ejecuta con o sin el voto de todos, las políticas que desarrollan a partir de los marcos ideológicos que sustentan y estos últimos operan en distintas arenas simultaneamente, es decir, en todas las esferas de la vida.

Debate político organizado por Rådet for Innvandrerorganisasjoner i Oslo (El consejo para las organizaciones de inmigrantes de Oslo) en el que participaron de los principales partidos para esta elecciones comunales. Foto: Radio Latin-Amerika.

Lo personal es político

Una de estas arenas es lo que conocemos como “la vida personal”(en términos de vida privada) estrechamente ligada a otro concepto muy usado últimamente: “los intereses” de cada uno.

Cuando el ciudadano argumenta que no vota porque prioriza otros quehaceres, incluídas las visitas a los centros comerciales, no está entendiendo lo personal como político. Luego, no entender lo personal como político es el resultado de una larga carrera ideológica a cargo, hoy por hoy, de quienes promueven el neoliberalismo como única forma de vida social y económica posibles. El individuo se desentiende de lo que no tiene relación directa con sus intereses y peor aún, aprende que gran parte de su vida es apolítica. Al tiempo que la mayoría de los partidos políticos difunden paquetes con medidas para resolver asuntos puntuales que el ciudadano pueda comprender como de interés personal en la esfera pública, a menudo vinculados a servicios públicos. De modo que Guardería infantil y escuela gratuita sería causa de lucha de aquellos que tienen niños en edad escolar y pre-escolar y con salarios lo suficientemente bajos como para desear beneficiarse de dicha solución educacional.

El manoseado tema conocido como “bompenger” se convierte así en un debate de intereses entre quienes “sufren” y quienes “no sufren” directamente las consecuencias del impuesto a pagar. Las políticas pro- y anti- inmigración son otro ejemplo claro de identificación de beneficios. En este caso, el punto de partida es si, como individuo, salgo beneficiado o perjudicado con políticas de recepción de refugiados. Se mide en costos económicos, se utilizan criterios dicotómicos: seremos gentiles o menos gentiles con ese Otro que quiere vivir en mi territorio, lo merece o no lo merece. Mientras, otras actividades importantes de la vida han sido relegadas a la esfera doméstica privada, separadas de lo público, situadas en un espacio donde, aparentemente, no se juega el poder político.

Representantes de los partidos políticos de Oslo participaron en un debate transmitido por Radio Latin-Amerika.

Esta fragmentación de causas y medidas surte el efecto deseado: Por una parte, el ciudadano no vota por aquello que no promete mejorar sus condiciones de vida, cuestión que, en nuestros tiempos, se traduce en poder adquisitivo puesto que impera la ley de la oferta y la demanda; todo se vende y todo se compra. Visto así, el ciudadano que deja de votar, lo hace porque no ve en los programas políticos un beneficio directo e inmediato y peor aún, es cada vez menor el interés por las causas colectivas.

Por otra parte, la gran trampa es que tales discursos alejan al individuo de la realidad política que influye en todas las esferas de su vida. Ha regido un discurso que enajena al punto de creer que la vida privada, la vida afectiva, no tiene que ver con la política. Se nos vende la idea de éxito y felicidad como finalidades deseables y alcanzables pero que, además, dependen de la voluntad personal. De tal modo que obtener trabajo, tener una vida digna, una vida amorosa, acceso al conocimiento, etc, dependerían más del esfuerzo personal que de las estructuras socioeconómicas y las políticas.

Bajo esta lógica, la violencia contra las mujeres resulta ser un problema personal de quien sufre las vejaciones y no un problema colectivo. El desempleo sería entonces un problema también personal que se resuelve con mayor esfuerzo del trabajador. Nada más echar un vistazo a las funciones de la oficina del trabajo (NAV) donde tanto medidas de apoyo como exigencias condicionantes se centran en disciplina y cualificación del individuo. En otras palabras, se han trasladado problemas estructurales, problemas que surgen de las políticas económicas y sociales, a la esfera personal-privada.

Mujeres representantes de partidos políticos de Oslo durante una conferencia organizada por la organización Kvinner i Fokus. Foto: Radio Latin-Amerika.

Entonces el problema no empieza y termina en la identificación de propuestas que interpreten los intereses individuales. Lo más grave es que buena parte de la ciudadanía no entiende como suyos un conjunto de problemas que sí lo son. Todas las cuestiones de nuestra vida individual , pública y privada, son atravesadas por el poder o el no-poder de realización de las voluntades.

El problema es mío, tuyo y nuestro

La vida política local no es independiente ni de las constelaciones nacionales ni globales, ni mucho menos de las ideologías. Veámoslo con un par de ejemplos: Las mujeres inmigrantes tenemos mayores dificultades para participar en el mercado laboral noruego y es mi problema en tanto soy mujer y soy inmigrante, pero, a su vez, es un problema que afecta a millones de mujeres en el mundo. Luego, este verano hubo más de 30.000 incendios en el Amazonas, cuestión que también es mi problema en tanto habito en este planeta y es al mismo tiempo un problema que afecta a toda la humanidad.

En estos dos ejemplos podemos ver el lugar del racismo, del machismo, de la diferencia de clases y del desastre ecológico. Mirémos de más cerca aún: Ha aumentado o disminuído el empleo en Oslo? Quiénes resultan principalmente desfavorecidos como grupo: los “étnicamente” noruegos o las personas de origen extranjero? Los varones o las mujeres? Quiénes llenan los puestos de trabajo menos populares y peor pagados? Quiénes resultan favorecidos y quiénes resultan desfavorecidos con la privatización y desmantelamiento gradual del estado de bienestar noruego? En qué grado pueden los afectados determinar el curso político en estas y otras situaciones? Qué están proponiendo los partidos políticos en estos campos? En fin, la lista de cuestiones políticas que nos atañen como ciudadanos es larga. Por lo tanto, es importante conocer la posición de los partidos políticos en todos y cada uno de los temas de interés ciudadano.

Debate en Radio Latin-Amerika: El trabajo, la enseñanza del idioma, sitios para el tiempo libre para los jóvenes y la discriminación fueron algunos temas que se trataron.

Soy yo o son otros los que deciden sobre mi vida, sobre mi cotidianidad?

Las propuestas que traen los partidos políticos a nivel municipal, tienen una repercución directa en lo local, en la vida diaria de los habitantes del municipio. No obstante, es la ciudadanía la que debe encontrar las formas orgánicas que garanticen que el voto se traduzca en la materialización de lo programático. Dicho esto, es sabido que los intereses de una parte de la sociedad están garantizados y que, por lo mismo, ese grupo seguirá luchando por la elección de sus representantes para salvaguardar sus intereses económicos, sociales y culturales; continuarán usando una retórica apropiada para captar el máximo de adherentes a los programas políticos que ofrecen y harán lo que esté en sus manos para que todos sigamos comprendiendo como natural, como única e inmodificable, la visión del mundo y de la vida que han establecido.

El líder del Consejo Municipal de Oslo, Raymond Johansen (al medio de la foto) representa al Partido Laborista, Arbeiderpartiet, y fue la agrupación política que obtuvo más votos en las elecciones comunales de 2015 logrando el 32,0 porciento de las preferencias. En la imagen: Karen Contreras Lisperguer del Partido ecologista Miljøpartiet De Grønne, que según encuestas recientes, es el partido que más ha crecido en Oslo con un 20,3 porciento - y Miguel Ramirez, del Partido Sosialista de Izquierda, SV, el partido de la alcaldesa Marianne Borgen.. Foto: Radio Latin-Amerika.

En efecto, el voto solo, aislado, difícilmente llega a generar grandes cambios, pero también es cierto que se trata de un mecanismo que puede ayudar, al menos a frenar el avance de fuerzas francamente peligrosas para la vida humana, por no decir para la vida del planeta. Al tanto de la reciente historia de Brasil, por mencionar un ejemplo, no deberíamos dudar de la capacidad ejecutora y de influencia de los partidos políticos en el poder. Nos guste o no, ellos tienen en sus manos la facultad legislativa y ejecutiva de políticas que ordenan nuestra vida cotidiana, nuestro presente y nuestro futuro como personas y como sociedad. Votar es un derecho que, al no ejercerlo, constribuye a mantener el statu quo o a empeorar la situación y debilitar la democracia.

Si finalmente entendemos que lo personal es político y si Usted se cuenta entre los más desfavorecidos con las políticas actuales, puede ayudar a cambiar las cosas de muchas formas, entre otras: votando por aquellos que, a su juicio, se comprometen a emprender políticas que respondan a las necesidades y deseos de los -hasta ahora- postergados por el orden actual.