El Partido del progreso FrP, abandona el Gobierno noruego por la repatriación de una supuesta terrorista

Publicado el

El Gobierno de Noruega se ha encontrado inmerso en una nueva crisis que ha finalizado con la retirada del Partido del Progreso, Fremskrittspartiet, la segunda fuerza de la coalición, lo que ha dejado al Ejecutivo que lidera la primera ministra conservadora Erna Solberg, en clara minoría frente a la oposición. Las desavenencias entre los cuatro socios de Gobierno, especialmente en cuestiones de inmigración, impuestos y peajes, han aflorado en varias ocasiones esta legislatura, dejando en evidencia los delicados equilibrios internos de poder.

La crisis estalló la semana pasada, cuando el ejecutivo decidió permitir el regreso de una mujer vinculada con el Estado Islámico “por razones humanitarias”, argumentando que uno de sus dos hijos está gravemente enfermo. El Partido del Progreso, que se caracteriza por defender una dura política de inmigración, lo consideró “la gota que colma el vaso” de una legislatura turbulenta, y acusó a Solberg de ser demasiado complaciente con los liberales y los democristianos, los socios minoritarios de la coalición.

“Hice entrar al Partido del Progreso en el gobierno y ahora lo saco. Lo hago porque es la única opción correcta. Simplemente no estamos viendo que se estén implementando suficientes de nuestras políticas para justificar más derrotas”, manifestó ayer en rueda de prensa la líder del partido y hasta ahora ministra de Finanzas, Siv Jensen, que subrayó que tienen intención de seguir apoyando al gobierno desde el exterior. “No tenemos ninguna voluntad de cambiar a la primera ministra. Creemos que Solberg es la persona adecuada para liderar el país”, afirmó.

El Gobierno noruego decidió la semana pasada permitir la vuelta a Noruega de una mujer con sus dos hijos para que uno de ellos, de cinco años, pudiese recibir tratamiento médico. La mujer abandonó el país en 2013 y marchó a Siria, donde se sospecha que se unió al Estado Islamico. La mujer fue arrestada al llegar a Noruega y su hijo fue hospitalizado.

A diferencia de muchos otros países, la Constitución noruega no permite celebrar elecciones anticipadas, con lo que el Gobierno de Solberg quedaría en minoría y desactivado, sin posibilidades de sacar adelante ninguna propuesta. En estos momentos, los cuatro partidos que forman el Ejecutivo suman 88 diputados (45 de los conservadores, 27 del Partido del Progreso, ocho de los liberales y ocho de los democristianos), mientras que la oposición tiene 81 (49 de los laboristas, 19 del Partido de Centro; 11 de los socialistas, uno de los verdes y uno más del Partido Rojo).

La primera ministra, anunció en rueda de prensa que los tres partidos que siguen en la coalición pretenden seguir en el gobierno pese a quedar en minoría y aunque será más dificil desde ahora sacar adelante su proyecto. (El Mundo, La Vanguardia, NRK, VG, Dagbladet, agencias)