A partir del 15 de julio Noruega abrirá sus fronteras a países de Europa con reducido contagio de Covid-19

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El Gobierno anunció este jueves que abrirá las fronteras de Noruega a naciones europeas que tienen un reducido contagio de coronavirus a partir del 15 de julio y eliminará asimismo las recomendaciones de no hacer viajes turísticos a esos países.

Las normas para levantar las restricciones incluyen una baja tasa de contagios respecto a la población total, número de nuevos infectados y régimen de test, sistema de rastreo e información.

El listado de los países de países se dará a conocer el 10 de julio y se actualizará cada dos semanas, según informaron las autoridades noruegas.

'Hay países con una situación de contagio dramática y muchos lugares son inestables. Con los pocos infectados que hay en el país, la importación de contagios del extranjero constituye probablemente el mayor peligro para que haya un rebrote', declaró la primera ministra, Erna Solberg.

Excluyen a Suecia

Noruega autorizaba desde el día 15 de junio los viajes hacia el resto de países nórdicos con excepción de Suecia, salvo la región báltica de Gotland, una exclusión que ha sido eliminada hoy, con lo que se une a Finlandia, que tampoco permite la entrada de suecos como regla general.

Dinamarca también mantiene cerrada la frontera con Suecia, pero ha abierto la posibilidad desde este viernes a soluciones regionales en zonas con reducido contagio, lo que permitirá los viajes desde las regiones más próximas al vecino del sur.

Islandia, en cambio, abrió hace una semana la entrada al país de todos los viajeros del área Schengen, sin distinciones, aunque será obligatorio pasar un test de COVID-19 o una cuarentena de 14 días.

Suecia, que ha optado por una estrategia más suave contra la pandemia, multiplica por cinco el índice de mortalidad registrada por COVID-19 en Dinamarca, por nueve el de Finlandia y diez el de Noruega, aunque está por debajo de España, Italia, Bélgica e Inglaterra.

El país más cerrado de Europa

Noruega logró contener rápidamente la pandemia y ahora levanta lentamente las fuertes restricciones a los viajes, lo que probablemente lo convierte en el país más cerrado de Europa.

La entrada al territorio sigue prohibida a la mayoría de los no residentes, y los viajes al extranjero, aunque no están formalmente prohibidos, siguen sometidos a una cuarentena de diez días al regreso, una regla que sigue en vigor hasta el 20 de agosto.

La consecuencias son que los noruegos no tendrán vacaciones en el Mediterráneo este año. La propia primera ministra Erna Solberg ha renunciado a su habitual vacación de verano a España.

Hasta la fecha en Noruega se han registrado 8.788 casos de COVID-19 y 249 muertos, de acuerdo a cifras oficiales.