Qué son los microracismos?

Escrito por Silvia Gurrola
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Los microracismos son expresiones cotidianas y sutiles encaminadas a perpetuar la discriminación étnica y social. Estas muestras sutiles de menosprecio atentan contra la personalidad, la dignidad y la integridad de una persona, dificultando su desarrollo individual y colectivo.

El racismo es una forma de intolerancia, discriminación, violencia directa o pasividad ante la injusticia ejercida por un sector de la población sobre individuos o colectivos étnica o culturalmente diferentes se manifiesta a través del abuso, la agresión, los comentarios peyorativos y, en casos extremos, el asesinato.

Los microracismos surgen cuando el racismo ha dejado de ser tan visible y flagrante, no obstante, sigue siendo dañino para la comunidad que lo sufre. Por lo tanto, los microracismos son la “evolución” del racismo y son una forma enmascarada de discriminación que, en ocasiones, pueden causar niveles de estrés similares a los que experimentan los sobrevivientes de tortura o conflictos bélicos.

Los microracismos están presentes en lo cotidiano, por lo mismo, es necesario conocerlos para generar conciencia sobre su existencia y sensibilizar a la gente que desconoce estas sutiles muestras discriminatorias. Como dijo el escritor estadounidense –nacido en Rumanía– sobreviviente del Holocausto quien también fue profesor, activista político y Premio Nobel de la Paz 1986 Elie Wiesel “Toma partido siempre. La neutralidad sólo ayuda al opresor, nunca al oprimido. El silencio incita al verdugo, nunca a su víctima”.

Los microracismos existen principalmente en sociedades supuestamente avanzadas; hacerlos evidentes supone una lucha contra el racismo encubierto.

Ejemplos:

  • Que alguien se sorprenda de que tú no siendo de tez blanca, tengas estudios superiores.
  • Que alguien asuma que te encuentras en un país desarrollado para tomar ventaja (e incluso hacer trampa) del sistema social.
  • Que en espacios públicos donde no existe un asiento asignado, las personas blancas –o de la etnia que tiene el poder económico–, eviten sentarse junto a ti por no tener tez blanca o bien tener un acento o procedencia diferente. Y si alguien lo hace, en la primera oportunidad se cambia de lugar.
  • Que den por hecho que desconoces aspectos básicos de la cultura universal.

Nadie nacemos siendo racistas. El racismo, aunque se exprese de manera sutil, es aprendido y, como tal, puede ser sustituido por actitudes y comportamientos que demuestren nuestra civilidad. Reconocer la humanidad en todos y cada uno de nuestros semejantes, es un principio esencial que nos lleva a respetar la dignidad de toda persona humana. Valdría la pena recordar también un principio afín a todos los credos: “No hagas al prójimo lo que no quieres para ti”.

Acerca de la autora

Silvia Gurrola es pedagoga y psicoterapeuta especializada en la prevención de la violencia de género. Es autora de novelas pedagógicas y cuenta con más de 20 años de experiencia de trabajo en países como Armenia, Estados Unidos, Ghana, Georgia, Guyana, Honduras, México, Mozambique, Nigeria, Noruega, Tanzania y Zambia.

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