Actualmente no hay pruebas de relación causal entre la muerte de 23 ancianos y la vacuna COVID-19, según la autoridad noruega

Publicado el

Numerosas redes sociales y canales de mensajería han reproducido estos días informaciones que responsabilizan a la vacuna COVID-19 de Pfizer-BioNTech del fallecimiento de 23 ancianos en Noruega. La información es engañosa, pues a día de hoy esa causalidad no está demostrada, según la autoridad sanitaria noruega. Te lo explicamos.

La Agencia Noruega del Medicamento comunicó el pasado 15 de enero que había recibido “23 informes de muertes sospechosas asociadas con las vacunas COVID-19”. Decía que, conforme a los mismos, no podía “descartar que reacciones adversas comunes, como fiebre y náusea, puedan contribuir a agravar el estado de salud y a un desenlace fatal en algunos pacientes frágiles que ya presentan enfermedades graves”. Contextualizaba también que, dado que se estaba vacunando a este perfil de paciente, era esperable “que pudieran ocurrir muertes cerca del momento de la vacunación”.

Estas palabras han sido muy reproducidas en canales que ponen en duda la seguridad de las vacunas. VerificaRTVE se ha puesto en contacto con la Agencia. A través de su departamento de prensa asegura que “para nosotros es muy importante subrayar que no establecemos una relación causal entre la vacunación de la COVID-19 y las muertes de los ancianos con un estado de salud frágil”.

Todas las posibles reacciones adversas se reportan

La Agencia explica que “el procedimiento habitual es reportar todas las reacciones adversas para las nuevas vacunas”, y añade que “los profesionales de la salud tienen un umbral bajo para reportar posibles reacciones adversas, incluso cuando la relación causal es muy poco clara”. Esto significa que, efectivamente, varios ancianos han fallecido tras haber recibido la vacuna y sus casos se han reportado como posible reacción adversa, pero a día de hoy no puede establecerse una relación que permita afirmar que han muerto como consecuencia directa de la vacunación.

En la vacuna Pfizer/ BioNTech, efectos secundarios no graves como fiebre y náuseas son frecuentes o muy frecuentes, al igual que ocurre con otras como la de la gripe, sin que pueda deducirse de ello que el producto no es seguro. Lo que el Instituto de Salud Pública Noruego recomienda en su comunicado es que se evalúe individualmente a los pacientes frágiles o en estado terminal para comprobar si, teniendo en cuenta que esos efectos secundarios pueden darse, la vacuna sigue presentando más beneficios que riesgos.

El presidente de la Asociación Española de Vacunología, Amós García Rojas, ha recalcado a VerificaRTVE esas ideas: “Evidentemente, si el estado de salud de una persona es extremadamente delicado, cualquier intervención que pueda ocasionarle un posible efecto secundario, aunque éste sea leve en líneas generales, puede contribuir a empeorar su estado”. García Rojas, que es epidemiólogo y vacunólogo, nos dice que habría que evaluar el riesgo-beneficio en estos casos concretos, y recuerda que “estamos hablando de casos puntuales y pacientes con un estado de salud extremadamente delicado”.

La estrategia de vacunación no ha cambiado

La Agencia Noruega del Medicamento ha asegurado a VerificaRTVE que “las autoridades noruegas no han cambiado su actual estrategia de vacunación”. A día 19 de enero, este país había vacunado al 1% de su población, según el servicio Our World in Data, que utiliza datos del Instituto de Salud Pública Noruego. Aquí puedes ver el ritmo de vacunación.

También hemos contactado con la Agencia Europea del Medicamento. En su servicio de prensa nos han explicado que la mayoría de las 42.000 personas que han recibido la primera dosis de la vacuna en Noruega son mayores de 80 años. Según esta institución, en Noruega fallecen aproximadamente 440 personas en esta franja de edad cada semana, lo que supone unas 23.000 personas cada año. Nos aseguran que “la vacunación de la COVID-19 no reduce el resto de causas de mortalidad, y durante la campaña de vacunación seguirán muriendo personas por otras causas, pudiendo ocurrir esto poco después de haber sido vacunadas”.

Desde la Agencia Europea del Medicamento nos han querido transmitir que están revisando los datos proporcionados por las autoridades noruegas y que tanto ellos como las autoridades nacionales están comprometidos en asegurar que la vacuna se usa del modo más seguro posible, sobre todo en pacientes muy mayores y frágiles. En sus propias palabras: “No existe a fecha de hoy ninguna preocupación específica con la vacuna de Pfizer-BioNTech; los datos indican que se trata de una vacuna altamente efectiva en la prevención del COVID-19”.

En VerificaRTVE hemos desmentido numerosos bulos sobre la vacunación. Entre los más recientes está el de que había fallecido la primera vacunada en España, Araceli. Otros de los más comunes se refieren a los daños que las vacunas supuestamente provocan (es falso), y que van de la modificación genética a la infertilidad.

Fuente: RTVE.