Noruega, Dinamarca e Islandia suspenden la vacunación con AstraZeneca por posibles problemas de coagulación

Publicado el

Las autoridades sanitarias noruegas anunciaron el jueves la suspensión “cautelar” de las vacunas covid-19 de AstraZeneca, siguiendo los pasos de Dinamarca, que tomó una decisión similar por temor a la formación de coágulos.

“En Noruega nos estamos tomando una pausa en la vacunación con AstraZeneca”, dijo un alto funcionario del Instituto Nacional de Salud Pública, Geir Bukholm, en una conferencia de prensa. “Estamos a la espera de información para ver si hay una relación entre la vacunación y este caso de coágulos”, añadió.

“Es el principio de precaución”, subrayó Bukholm, señalando que hasta ahora no se ha establecido ningún vínculo entre la vacuna del laboratorio anglo-sueco y las trombosis, incluida una con consecuencias mortales, constatadas en Dinamarca.

Noruega, seguido de inmediato por Islandia, había anunciado una decisión similar poco antes, alegando también el principio de precaución.

Por su parte, AstraZeneca, que desarrolló la vacuna junto a la universidad de Oxford, defendió la seguridad del producto.

“La seguridad de la vacuna ha sido estudiada en profundidad en pruebas clínicas de Fase 3 y los datos (...) confirman que, por lo general, la vacuna ha sudo bien tolerada”, indicó a la AFP un portavoz del grupo.

Como otros país europeos, Noruega había restringido la inyección de la vacuna del laboratorio anglosueco a los menores de 65 años, por falta de documentación suficiente sobre sus efectos en los mayores.

Ambas entidades realizarán un “refuerzo heterólogo para flexibilizar los programas de inmunización”, en tanto que se espera que la combinación de vacunas pueda mejorar la respuesta inmunitaria.

Sin embargo, después de Francia, Alemania e Italia, el Instituto Noruego de Salud Pública había recomendado ampliar el acceso a la vacuna a todas las personas mayores de 18 años, basándose en estudios británicos que demuestran su eficacia entre las personas mayores.

Noruega desea ampliar además los intervalos entre las dosis de las vacunas Pfizer/BioNtech y Moderna, a fin de aumentar rápidamente el número de nuevas vacunaciones. Este país también busca busca frenar un reciente resurgimiento de la epidemia, aunque la tasa de incidencia es una de las más bajas de Europa.

“Todavía tenemos una pendiente abrupta por delante, pero si logramos superarla, el objetivo de volver a una vida más normal está a nuestro alcance”, subrayó la jefa de gobierno, Erna Solberg.

Dinamarca suspendió el jueves la vacuna de AstraZeneca mientras la Unión Europea se prepara para aprobar el fármaco de Johnson & Johnson contra el coronavirus, cuando se cumple un año desde que la OMS calificó el covid-19 de pandemia.

La suspensión de la vacuna AstraZeneca fue decidida “después de los informes de casos graves de formación de coágulos de sangre en personas que fueron vacunadas”, dijo la Agencia Nacional de Salud danesa, aunque subrayó que “por el momento no se puede concluir que haya una relación entre la vacuna y los coágulos de sangre”.

La vacuna anglosueca está siendo analizada de cerca tras varios casos de personas que murieron después de recibirla, pero hasta ahora no se ha establecido ninguna relación causal.

El lunes, Austria anunció que había dejado de administrar un lote de vacunas del laboratorio tras la muerte de una enfermera de 49 años que sucumbió a “graves trastornos de coagulación” pocos días después de recibirla.

Otros cuatro países europeos, Estonia, Lituania, Letonia y Luxemburgo, suspendieron inmediatamente la vacunación con dosis de este lote, que se entregó a 17 países y que incluía un millón de vacunas.

En una investigación preliminar, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) dijo que no había relación entre la vacuna de AstraZeneca y la muerte en Austria.

El primer ministro británico, Boris Johnson, también aseguró el jueves que esta vacuna es “segura” y “eficaz”.