Encontraron en las costas de Noruega el cadáver de un bebé kurdo que se ahogó el año pasado en el Canal de la Mancha. Esta es su historia.

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Artin tenía solo 15 meses cuando la embarcación en que viajaba naufragó en el canal de la Mancha en octubre del año pasado. El pequeño y otros cuatro miembros de su familia, de origen kurdo iraní, estaban intentando llegar a la costa británica desde Francia cuando se produjo la tragedia. Este lunes, las autoridades de Noruega informaron de que el cadáver de un niño que apareció en la costa en el suroeste del país, cerca de Karmøy y que fue encontrado por dos agentes de policía el pasado 1 de enero, es el de Artin.

El 27 de octubre del año pasado, el velero en el que viajaba la familia Nezhad, migrantes iraníes naufragó en el Canal de la Mancha. Los cuerpos de los dos adultos y dos de los niños fueron recuperados poco después de la tragedia. Pero el del pequeño Artin, de 15 meses, nunca apareció.

Rasul Iran Nezhad y su esposa, Shiva Mohammad Panahi, un matrimonio kurdo-iraní de 35 años, viajaba junto a sus tres hijos, Anita, de nueve, Armin, de seis, y Artin, de 15 meses, con otros quince migrantes de Calais hacia Reino Unido en busca de una vida más próspera. Tras dos intentos fallidos de llegar en tren, decidieron hacerlo por mar. Habían cruzado de Irán a Turquía durante el verano, antes de llegar a Europa. Estuvieron en Italia durante 20 días, debido a la pandemia, y, más adelante, llegaron a Francia.

La familia estuvo viviendo en Francia, donde se refugiaron por un tiempo en una tienda de campaña mientras planeaban cómo comenzar una nueva vida en el Reino Unido, por la que habrían pagado unos $ 30.628 dólares a traficantes de personas que los ayudarían en su viaje.

La familia dormía en una carpa para dos personas en un campamento improvisado en los bosques de Puythouck que alberga al menos a 200 inmigrantes, principalmente de Irak e Irán. Un par de zapatos, una sartén y un juguete estaban fuera de la tienda.

Finalmente intentaron cruzar con la esperanza de ingresar en un proceso de asilo “más rápido” y una educación decente para los niños en el Reino Unido.

Una serie de mensajes de texto, que se cree que envió Mohammad Panahi unos días antes de que la familia abordara el barco, incluía uno que decía que “no tenían más remedio” que cruzar el Canal de la Mancha.

Otro mensaje decía: “Si queremos ir con un camión, es posible que necesitemos más dinero del que tenemos”, informó la televisora BBC.

En un tercero afirmó: “Tengo mil dolores en mi corazón y ahora que me he ido de Irán me gustaría olvidar mi pasado”.

Los residentes del campamento describieron haber escuchado los gritos desesperados de la familia en los días antes de partir hacia Gran Bretaña mientras discutían sobre la conveniencia de cruzar. Contaron cómo Shiva agonizaba sobre si debían llevar a los tres niños pequeños al otro lado del Canal en un bote tan pequeño.

Ahmed, de 30 años, que dormía en la tienda de al lado, le dijo al The Daily Mail: “La última noche antes de irse, el padre temía por la vida de los niños. Todos estaban desesperados y llorando. Y también estaban preocupados por el dinero, ya que lo habían pedido prestado y tenían que irse. Estaban realmente desesperados”.

Agregó: “Solo querían que sus hijos fueran a la escuela en Inglaterra y tuvieran una vida mejor”.

La familia kurda era una de las tántas víctimas de discriminación por motivos étnicos y de religión que viven en Irán, razones por las que miles de personas tratan de llegar a Europa cada año con ayuda de traficantes de personas.

La discriminación se basa en parte en la religión, ya que la mayoría de los kurdos son musulmanes sunitas, mientras que la mayoría de los iraníes no kurdos son chiíes.

Imagen del bebé Artin. La televisora noruega TV2 presentó la noche del lunes un impactante documental acerca de la familia del pequeño. Foto: album privado.

Los cuerpo pequeño fue hayado el 1 de enero cerca de Karmøy

Este lunes, la policía de Noruega ha informado que el cuerpo del pequeño Artin había sido encontrado por dos oficiales de la policia el pasado 1 de enero en la costa suroeste del país, cerca de Karmøy, que está a unos 1.448 kilómetros de donde se hundió el barco. "No se informó de la desaparición de un bebé en Noruega, y ninguna familia se había puesto en contacto con la policía", ha señalado a la BBC Camilla Tjelle Waage, jefa de investigaciones policiales.

"El overol azul y vestimentas del bebé tampoco eran de fabricación noruega, lo que indicaba que el bebé no era de Noruega", ha declarado. Más adelante, se obtuvo un perfil de ADN y se notificó a la familia que se trataba de Artin. "Profesionales calificados en el departamento de ciencias forenses del Hospital de la Universidad de Oslo lograron recuperar perfiles de ADN coincidentes", han señalado las autoridades.

Nihayat, la segunda tía de Artin, fue el primer pariente con el que habló la policía noruega. "Estoy feliz y triste. Feliz de que finalmente se encontraran los restos de Artin, y triste porque nos dejó para siempre", ha apuntado a la televisora inglesa BBC. Shavin, la otra tía del niño que vive en Suiza, ha reconocido que quiere que Artin "se reúna con el resto de su familia", por lo que completarán el papeleo requerido para que los restos de Artin puedan ser devueltos a Sardasht, la ciudad iraní de la que era originaria la familia. El suceso en el Canal desató el debate en Reino Unido sobre las políticas de migración actuales.

Una historia que se repite

Los otros quince inmigrantes que viajaban en el bote fueron trasladados al hospital y el fiscal francés abrió una investigación sobre el hundimiento. El barco sobrecargado se hundió debido a un temporal. Es una historia que se repite años tras año: miles de refugiados kurdo-iranís ponen la vida de sus familias en manos de traficantes y tratan de alcanzar Europa. La etnia kurda de Irán sufre tanto una importante persecución política como a una gran disparidad económica.

Entre 25 y 35 millones de kurdos habitan una región montañosa que se extiende a ambos lados de las fronteras de Turquía, Irak, Siria, Irán y Armenia. Constituyen el cuarto grupo étnico más grande de Oriente Medio, pero nunca han obtenido un estado nacional permanente.

(TV2, VG, BBC, Nius, La Razon)