El policía chileno-noruego, Rigoberto Villarroel: uno de los heridos en el ataque perpetrado por Espen Andersen Bråthen en Kongsberg

Escrito por Yanina López
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El policía Rigoberto Villarroel (48) se encontraba en el supermercado Coop Extra; lugar donde comenzó la tragedia de Kongsberg el fatídico 13 de octubre por la tarde. Los ataques perpetrados por Espen A. Bråthen, culminaron con cinco personas asesinadas y tres heridas a causa de disparos que Bråthen ejecutó con arco y flecha.

En entrevista con Radio Latin-Amerika, el policía relata los hechos en el supermercado Coop Extra, habla también de sus orígenes, de su identidad y relación con la comunidad latinoamericana en Kongsberg.

Villarroel, de padres chilenos radicados en Noruega desde 1.978 y padre de cinco niños, estaba fuera de servicio el día de los trágicos hechos en Kongsberg. A eso de las 18 horas salía del apartamento de su madre donde estuvo de visita con su pequeña hija de cinco años y la madre de la niña. El apartamento de la madre de Villarroel se encuentra en el mismo edificio del supermercado en el que se hallaba el agresor.

Aquí puedes escuchar la entrevista de Radio Latin-Amerika realizada este viernes.

El relato de los hechos

El policía cuenta que se encontró con una señora fuera del supermercado Coop Extra, poco después de las 18 horas de ese miércoles. La dama se veía afectada y Villarroel en su condición de policía - aunque esté haciendo uso de su día libre, - no puede no brindar ayuda a quien lo necesite, de modo que le preguntó qué le pasaba, a lo que la señora contestó que no se atrevía a recoger sus compras en el supermercado porque allí había un hombre con un arco y una flecha. De buenas a primera el policía pensó que se podía tratar de alguien con un juguete, incluso de una broma de alguien que portaba arco y flecha y comenta que fue sólo cuando vio una flecha real en el suelo que se dio cuenta de lo delicado de la situación. Una de las razones por las que decidió entrar al supermercado para indagar, es que en el supermercado trabajan algunos de sus amigos personales. Kongsberg es una ciudad pequeña, la gente se conoce, agrega.

Villarroel entró al supermercado y ayudó a un hombre al que el agresor ya le estaba disparando y lo ayudó a salir. Como aún no sabía nada de sus amigos, decide entran nuevamente y luego de sentir un impacto, se voltea, ve al hombre con arco y flecha y al mismo tiempo se da cuenta de que ha sido impactado en el hombro por una de las flechas del agresor.

El supermercado Coop Extra en la calle Myntgata, lugar donde el agresor atacó violentamente al público e hirió con una flecha al policiía Rigoberto Villarroel que estaba fuera e servicio y que se encontraba en el sitio. Foto: Juan Rojas.

Con una flecha en su espalda, a la altura del hombro, el policía advirtió a las otras personas que se hallaban en el lugar para alejarlas del peligro. El que disparaba era el ahora acusado Espen Andersen Bråthen (37).

El experimentado policía ya estaba en línea telefónica con una patrulla policial a quienes reportó lo que acontecía y que había sido impactado con una flecha.

– Ella (una colega policía) me pregunta qué es lo que digo, y le repito: “Me dispararon con arco y flecha. Ahora tengo una flecha en la espalda”. Entonces escucho que ella transmite lo que he dicho "policía herido en la espalda por impacto con arco y flecha". No sentía ningún dolor, pero no quería mover el brazo y seguí en línea apoyando el teléfono con la cabeza, cuenta el policía. En el intertanto, el agresor le volvió a disparar, afortunadamente sin alcanzarlo. Villarroel decide entonces salir por la puerta trasera del supermercado.

A Radio Latin-Amerika, Villarroel relata que cuando llegó la patrulla para hacerse cargo de la situación, él ayudó a la gente a evacuar el lugar. La situación era tan surrealista que, si bien no todos, hubo gente que no veía la gravedad de la situación y no se apresuraba por lo que Villarroel se tuvo que poner firme y usar voz de mando.

Rigoberto fue trasladado al hospital de Drammen para el tratameiento de la herida que le causó el flechazo del atacante. Foto: archivo.

En cuanto a los comentarios por su rendimiento y trabajo activo pese a estar herido, el policía comenta que no lograba pensar en su propia situación bajo esas circunstancias, sobre todo cuando el agresor logra escapar. Las puertas, principal y trasera, del supermercado estaban cubiertas por la policía, pero el atacante escapó por una puerta de emergencia que daba justo al lugar donde se encontraban su hija y la madre de la niña. De hecho, el agresor también le disparó Joanne McGregor, madre de la pequeña, a quien - por suerte - no logró herir.

Villarroel fue trasladado en ambulancia después del ataque. Cuando llegó al hospital de Drammen, le dijeron que estaba entre los afortunados porque cinco personas habían perdido la vida durante el ataque; lo que lo estremeció y le causó mucho dolor.

La cadena pública de radio y televisión noruegas (NRK) ha estado en contacto con Villarroel, quien cuenta que tanto él como su familia, han recibido mucha atención en la última semana y que ahora quiere dedicar el tiempo al cuidado de sus seres queridos. Durante los primeros días tras los trágicos hecho, hubo muchos medios de prensa interesados por sus declaraciones, incluso prensa extranjera. El policía enfatiza, primero, la imposibilidad de entregar declaraciones antes de que los hechos fueran aclarados por la institución policial y que, luego, priorizó a la prensa local, a Politiforum (el órgano de prensa de la policía) y que pidió a la prensa en general que comprendieran que no quería dar más entrevistas por ahora. Sin embargo, accede a una entrevista con Radio Latin-Amerika porque siente que la comunidad latinoamericana siempre ha estado con él y su familia y se siente parte de la comunidad.

Los habitantes de la ciudad de Kongsberg depositaron flores y encendieron velas en memoria de las víctimas de la tragedia que ha conmocionado a todo el país. Foto: Juan Rojas.

Una vida en Noruega

Rigoberto Villarroel tenía solo cinco años cuando su familia se radicó en Noruega, luego de que su padre estuviera cuatro años encarcelado en tiempos de dictadura en Chile. Tiene conocimientos de los grados de violencia en su país de origen. Oriundo de Santiago, ha visitado la ciudad en varias ocasiones y piensa que siempre debe tener más cuidado, estar más vigilante en la capital chilena. En su relato, hace referencia a la estación San Pablo que fue quemada durante las protestas de 2019. También dice que debe hablar con sus hijos acerca de los cuidados cuando están de visita en el país. En su opinión, los chilenos en Chile están lamentablemente más acostumbrados a la violencia y a que algunas personas hagan cosas terribles. Agrega que a ese tipo de violencia ellos nos están acostumbrados en Kongsberg.

A la pregunta de si ha aumentado la violencia en Noruega, sobre todo teniendo como referencia la masacre cometida por A.B. Breivik, el 22 de julio de 2011, Villarroel señala que el tema es difícil, pero que sí ha notado un aumento de la violencia, particularmente en Oslo donde los jóvenes se meten en pandillas. Dice que ha visto a padres desesperados y le ha tocado además hablar con víctimas de violencia en un país que considera pacífico en general.

Por lo demás, desde que llegó a Kongsberg, siempre se sintió seguro; ciudad pequeña donde la gente aún deja las puertas sin cerrar, donde conoce por lo menos a la mitad de los habitantes y donde siente que sus hijos crecen seguros.

El pasado domingo Rigoberto y su familia se reunieron con el Principe Haakon y la Princesa Mette Marit. Foto: gentileza Rigoberto Villarroel.

Un policía chileno-noruego

Con respecto a su identidad, se siente tan chileno como noruego a pesar de haber llegado a vivir acá muy pequeño. Se siente orgulloso, dice, de ser latinoamericano y chileno. Por ejemplo, cuando ha estado en el extranjero por misiones de la ONU, los colegas lo conocen como el chileno y no como el noruego, comenta alegremente. Agrega que la relación con la comunidad chilena de Kongsberg es muy buena, que son unidos y se juntan regularmente. Villarroel aprecia la cultura, la forma de hacer amistad que considera distinta a las formas noruegas, en su opinión, un poco más frías. Se siente en casa con los chilenos.

Finalizando la conversación entre Hans Dahle - quien realiza la entrevista - y Villarroel hablan de fútbol, del equipo chileno en Kongsberg y del encuentro con las autoridades políticas y de la familia real noruega. Villarroel menciona toda la emoción, el dolor por las pérdidas y al mismo tiempo el calor humano de la gente, de los colegas, del príncipe Haakon y la princesa noruegos que se presentaron atentos a ayudar y apoyar. Villarroel valora profundamente la disposición de los príncipes, de las autoridades municipales, la misa en la iglesia y a todos quienes se hicieron presentes en momentos de dolor compartido.

Entrevista realizada por Hans Dahle de Radio Latin- Amerika, 22 de octubre de 2021.

Texto de Yanina López.