¡Adiós al verano "mediterráneo"! Noruega se despide de su ola de calor récord, aunque Oslo seguirá sudando

Publicado el

El sur de Noruega ha vivido un verano digno del Mediterráneo, con una ola de calor sin precedentes que ha disparado los termómetros por encima de los 30 grados Celsius. Oslo, en particular, ha sido el epicentro de este calor extremo que han puesto a prueba la paciencia de muchos y la capacidad de asombro de todos. Pero la fiesta del sol y las altas temperaturas está a punto de terminar para gran parte del país, ya que los meteorólogos anuncian un drástico cambio de tiempo con fuertes lluvias y tormentas eléctricas. Sin embargo, para la capital, el calor aún no ha dicho su última palabra.

Durante cinco días consecutivos, la estación de medición del Instituto Meteorológico de Blindern, en Oslo, ha superado los 27 grados, una cifra que, según la definición noruega, marca oficialmente una ola de calor. Los datos hablan por sí solos:

  • Martes 15 de julio: 28,1°C a las 16:00
  • Miércoles 16 de julio: 28,2°C a las 14:00
  • Jueves 17 de julio: 30,9°C a las 17:00
  • Viernes 18 de julio: 31,8°C a las 17:00 (¡El día más caluroso de esta racha!)
  • Sábado 19 de julio: 27,6°C a las 11:00

Incluso la remota región de Nordland se sumó a la fiesta del calor el 18 de julio, registrando unos asombrosos 31,4°C a las 11:00, una temperatura solo superada ese mismo día en Europa por países tradicionalmente cálidos como Grecia, Italia, España y el sur de Francia. Varios condados noruegos ya cumplen los requisitos de ola de calor, y para el fin de semana, se espera que más zonas, incluida Oslo, se unan a la lista.

En este caluroso verano, muchos ciudadanos se dirigen a la playa de Operastranda para pasarla bien en las orillas del fiordo de Oslo.Foto: Radio Latin-Amerika

.

Récords históricos bajo el sol nórdico

Aunque esta ola de calor ha sido intensa, el récord absoluto de temperatura en Noruega sigue en manos de Nesbyen, que alcanzó los impresionantes 35,6 grados Celsius en 1970.

En cuanto a Oslo, la temperatura más alta jamás registrada fue de 35,0 grados Celsius el 21 de julio de 1901. Esta marca centenaria resalta la magnitud de la ola de calor actual, que se ha acercado peligrosamente a estos umbrales históricos.

Máximas históricas por condados:

  • Oslo: 35,0 grados el 21 de julio 1901
  • Innlandet: 35,0 grados el 6 de agosto 1975
  • Buskerud: 35,6 grados el 20 de junio 1970
  • Vestfold: 33,5 grados el 27 de julio 2018
¡Cambio radical a la vista, pero Oslo seguirá sudando!

Pero, como suele ocurrir en la variopinta meteorología noruega, la calma precede a la tempestad, o en este caso, el calor a la lluvia. Después de un largo periodo de temperaturas "mediterráneas", el tiempo está a punto de dar un giro de 180 grados para gran parte del país. El Instituto Meteorológico ha emitido advertencias de nivel amarillo por lluvias muy intensas y abundantes relámpagos.

"Estamos en el inicio de la transición a un cambio de tiempo", explica la meteoróloga de guardia Unni Nilsen. Aunque muchos se han "mimado" con este clima veraniego, los pronósticos son claros: se acabaron los baños de sol despreocupados para la mayoría.

Las alertas por fuertes relámpagos ya entraron en vigor el miércoles por la noche en el suroeste del país. Para el jueves, se esperan tres nuevas advertencias: una por relámpagos en el oeste del sur de Noruega, y dos por lluvias torrenciales. La más preocupante es la que afecta al sur de Stad, Agder y las zonas occidentales de Telemark, que podría ser "extremadamente intensa".

Sin embargo, para los habitantes de Oslo, el calor parece prolongarse. Según las previsiones de YR.no, las altas temperaturas continuarán en la capital, con pronósticos de entre 27 y 30 grados centígrados hasta el domingo. Así que, a pesar de los cambios en otras regiones, ¡el calor sigue en Oslo!

Precauciones ante la inminente tormenta

Con la llegada de estas fuertes lluvias en algunas zonas, las autoridades aconsejan a la población tomar precauciones. Podrían darse inundaciones en sótanos y acumulación de agua en áreas urbanizadas. Se recomienda limpiar desagües y alcantarillas para facilitar el drenaje del agua. Además, los rayos podrían causar incendios en edificios o en la vegetación seca.

"Eviten actividades al aire libre en zonas expuestas, como montañas, cuerpos de agua o llanuras abiertas. Busquen refugio, pero eviten hacerlo bajo árboles", advierten los meteorólogos. Las condiciones de conducción también podrían volverse difíciles, y se desaconsejan los planes de baño o excursiones a la montaña.

Verano en Sørenga. Foto: Radio Latin-Amerika.

¿El fin del "verano mediterráneo"?

El Instituto Noruego de Recursos Hídricos y Energía (NVE) advierte que las lluvias torrenciales podrían provocar riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra, especialmente en ríos y arroyos pequeños.

La buena noticia es que el peligro de relámpagos y lluvias intensas disminuirá para el jueves por la noche y el viernes en las zonas afectadas. Y a finales de semana, masas de aire más frías llegarán desde el oeste, trayendo un descenso de hasta 10 grados en Vestlandet, Trøndelag y Nordland.

"No parece que este calor que hemos tenido últimamente vaya a continuar en todo el país", sentencia Nilsen. Lo que se avecina para muchas regiones es un "verano noruego típico", con más lluvias y temperaturas más llevaderas. Así que, aunque aún queden algunos días para disfrutar del calor en Oslo y otras zonas, la meteoróloga Unni Nilsen nos da una pequeña esperanza: "No es inusual que haya algunos 'espasmos' con altas temperaturas al final del verano, así que está permitido esperar".

Con informacion de: NRK, yr.no, VG, Aftenposten y Wikipedia.