Más que conseguir trabajo: lo que aprendimos acompañando a mexicanos en el mercado laboral noruego

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Con más de 15 años de experiencia en la industria noruega, Federico Juárez Perales (Red Global MX) comparte una mirada profunda al Programa de Integración Laboral (PIL). En esta crónica, explora la evolución del reclutamiento: desde la superación de la "soledad cultural" hasta los nuevos retos de los algoritmos de IA, planteando la integración como un beneficio mutuo para el profesional y el país.

En Noruega, al inicio de 2025, el 17,3 % de la población es inmigrante. Entre ellos hay 2,038 mexicanos. La mayoría en edad laboral activa. Muchos con estudios universitarios, maestrías y experiencia profesional sólida.

Sin embargo, integrarse al mercado laboral noruego no es automático.

El Programa de Integración Laboral (PIL) de la Red Global MX Noruega nació justamente de esa realidad. No surgió como una idea teórica, sino como una inquietud concreta: ¿por qué tantos profesionistas mexicanos con buen perfil tardan tanto en insertarse laboralmente en Noruega?

Al principio pensábamos que el problema podía estar en herramientas técnicas: cómo escribir un CV, cómo estructurar una carta de motivación, cómo prepararse para una entrevista. Y sí, eso importa. Pero pronto descubrimos que el fondo era más profundo.

2024: la soledad que no se ve

Durante la primera edición del PIL en 2024 trabajamos con profesionales mexicanos que buscaban insertarse o reinsertarse en el mercado laboral. Organizamos talleres, mentorías, revisiones de CV y simulaciones.

Pero algo llamó especialmente la atención: muchos de los participantes —incluso quienes hablaban noruego y tenían pareja o redes sociales— expresaban una sensación de soledad durante el proceso de búsqueda laboral. No era victimismo. No era que “el sistema estuviera en contra”. Era algo más sutil: la sensación de no terminar de entender los códigos culturales del entorno profesional. Hablar el idioma no significa hablar la cultura.

Recuerdo una experiencia al inicio de mi carrera en Noruega. Lideraba un proyecto offshore. Daba instrucciones claras, técnicamente correctas, pero sentía que el equipo no respondía como esperaba. Frustrado, elevé el tono. El supervisor me llamó aparte y me dijo algo que nunca olvidé:

“Puedes hablar el idioma, pero no sabes hablar la cultura.”

Ese comentario tardó en asentarse, pero cambió mi perspectiva. Comunicación no es solo vocabulario. Es tono, contexto, manera de ejercer autoridad y forma de escuchar.

En el PIL entendimos que no solo estábamos enseñando a escribir mejores documentos. Estábamos creando un espacio seguro donde se podía hablar abiertamente de estas experiencias. Las sesiones grupales se volvieron, en parte, espacios de reflexión colectiva. Esto no debilitó el programa; lo fortaleció.

Creemos que por eso en 2024 vimos resultados alentadores: algunos participantes consiguieron trabajo durante o poco después del programa. Pero más importante aún, muchos reportaron mayor claridad sobre cómo posicionarse profesionalmente en Noruega.

2025: el mercado cambia

Increíblemente, un año después, el contexto ya no era el mismo.

Si en 2024 hablábamos de cultura, en 2025 apareció con fuerza otro factor: la inteligencia artificial.

Los candidatos empezaron a usar herramientas de IA para optimizar sus CV y cartas. Al mismo tiempo, las empresas comenzaron a utilizar sistemas automatizados para filtrar solicitudes antes de que un ser humano las revise. Lo que antes era un encuentro entre personas, ahora muchas veces es un encuentro entre algoritmos.

Desde el PIL observamos algo interesante: los participantes no solo necesitaban entender la cultura laboral noruega, sino también cómo navegar procesos de reclutamiento cada vez más automatizados. Cuando el candidato optimiza su perfil para el algoritmo y la empresa filtra con otro algoritmo, surge una pregunta inevitable:

¿Estamos identificando mejor el talento o simplemente seleccionando mejor a quienes saben adaptarse al sistema?

Este debate es particularmente relevante para inmigrantes. Diversos estudios en Noruega muestran que nombres extranjeros reciben menos invitaciones a entrevista que nombres noruegos con calificaciones idénticas. Si añadimos filtros automatizados mal diseñados, el riesgo es reforzar patrones existentes en lugar de reducirlos.

Pese a ello, en la edición 2025 del PIL los participantes valoraron especialmente la mejora en CV y cartas de motivación, la claridad sobre cómo presentarse profesionalmente y el intercambio de experiencias reales. También fueron más críticos. Señalaron la necesidad de más práctica en entrevistas y contenidos diferenciados según nivel de experiencia.

Esto refleja la madurez del proyecto y también una señal clara para nosotros: debemos fortalecer el reclutamiento de mentores, ampliar la red y eventualmente extender el proyecto a más latinoamericanos en Noruega.

Creemos que, el programa ha dejado de ser percibido como un piloto y empezó a ser evaluado como una estructura que debe ofrecer valor concreto.

Lo que realmente es la integración laboral

Después de dos años, algo quedó claro:

La integración laboral no es solo técnica, cultural y, ahora tampoco es únicamente humana. Es una combinación de identidad, contexto y tecnología.

No se trata de borrar lo que nos hace diferentes. Tampoco de aferrarnos a ello sin traducirlo. Se trata de aprender a comunicar nuestra competencia de manera que conecte en el entorno donde estamos.

En una sociedad donde más del 17 % de la población es inmigrante, la integración laboral no puede verse como un problema individual. Es un desafío estructural.

Cuando un profesional inmigrante logra insertarse en un puesto acorde a su perfil:

Gana la persona.

Gana la empresa.

Gana Noruega.

El talento ya está aquí. El trabajo ahora es seguir construyendo puentes.

Federico Perales

Styremedlem - Red Global MX Noruega

Acerca del autor:

Federico Juárez Perales es ingeniero petrolero con doble titulación por la UNAM y la NTNU, y cuenta con una sólida carrera de 15 años en la industria noruega. Actualmente se desempeña en el ente regulador Havtil. Además de su labor técnica, Federico destaca por su compromiso social como miembro de la Red Global MX y su trayectoria previa en el ámbito sindical y político, enfocándose siempre en la integración profesional de los extranjeros en Noruega.