Gobierno reduce impuestos a la gasolina, pero los precios no bajan ¿Por qué?

Escrito por Mónica Orjuela
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El impacto de los altos precios es crucial para pequeñas y grandes empresas que dependen del combustible, especialmente en sectores como el transporte y la construcción. También es vital para los particulares que necesitan su vehículo a diario, sobre todo en las zonas rurales del país.

Detalles de la medida

La reducción no es permanente, sino un plan de choque para aliviar a ciudadanos y sectores específicos como la pesca, el transporte y la industria. El bloque de la oposición de derecha Partido Conservador Høyre, Partido del Progreso FrP y KrF Partido Demócrata Cristiano, junto al Partido del Centro (Sp), logró imponerse al Gobierno para aprobar este recorte. Según el diario VG, la medida supondrá un coste de 6.700 millones de coronas.

Tras la decisión del Parlamento, el ministro de Finanzas, Jens Stoltenberg (Ap), declaró, "Implementaremos lo que ha decidido la mayoría. Eso es lo que son el gobierno popular y la democracia", haciendo referencia al golpe parlamentario, dado que en Noruega es habitual que las reformas presupuestarias y de impuestos sean adoptadas por el Gobierno.

Después de adoptada la medida, el Gobierno expresó en un comunicado:

“A partir del 1 de abril, todos los tipos del impuesto de circulación sobre el combustible se reducirán a cero. Esto significa que los impuestos sobre la gasolina se reducirán en 4,41 coronas por litro y los impuestos sobre el diésel en 2,85 coronas (IVA incluido)”.

Advertencias y resultados

Pese a la expectativa de las empresas y ciudadanos, el efecto no ha sido el esperado. El canal NRK registró que a la medianoche del 1 de abril los precios subieron en lugar de bajar. Algunos consumidores entrevistados por el canal calificaron la situación como una "broma pesada".

¿Por qué no baja el precio? Aunque el Gobierno recorte impuestos, las gasolineras como Circle K, Shell o Uno-X operan en un mercado libre y tienen libertad de precios. El recorte reduce sus costes, pero no las obliga legalmente a bajar el precio final.

Sylvi Listhaug (Frp), al ser consultada por el canal NRK sobre si la medida fue poco certera, siendo ella una de las impulsoras de la iniciativa, respondió: “No, nosotros esperamos que los precios se bajen inmediatamente”.

En las próximas semanas, los ciudadanos tendrán que esperar para ver si estas medidas llegan finalmente a sus bolsillos o si, por el contrario, el ministro de Hacienda tenía razón al oponerse. Si los precios en el surtidor no ceden ante el recorte de impuestos, se confirmará el temor del Gobierno.