Cómo el símbolo del huevo se integró en la Pascua cristiana
Aunque la Pascua es principalmente la celebración cristiana de la resurrección de Jesucristo, sus elementos más famosos no nacieron con la Iglesia. Tanto el huevo como la liebre (o conejo) son símbolos ancestrales de fertilidad con raíces paganas, y celebraban originalmente el renacer de la tierra y la llegada de la primavera. De hecho, la primera mención escrita del conejo de Pascua proviene de creencias celtas o germánicas y data de la década de 1680.









