“La única raza que hay es la humana” Angélica Balanta

¿Qué es la racialización y cómo impacta a las personas afrodescendientes? Hablamos con Angélica Balanta, diseñadora afrocolombiana que ha utilizado la moda como una herramienta política para desafiar los estereotipos y dar visibilidad a la historia de los pueblos afro. Su marca de turbantes se ha convertido en un símbolo de resistencia y empoderamiento, transformando la percepción de la afrodescendencia en América Latina y, más recientemente, en Noruega. La moda, el arte y la estética son elementos esenciales en su activismo. Para Balanta, los turbantes no son solo un accesorio, sino una expresión de orgullo y resistencia.
A lo largo de la entrevista con Radio Latinamerika, Miss Balanta, como algunos la llaman, comparte su experiencia migratoria y su visión sobre la "racialización", un concepto que ella considera clave para entender cómo se encasilla a las mujeres afrodescendientes en diferentes contextos. Al llegar a Noruega, su percepción del racismo cambió radicalmente. Mientras que en Colombia el racismo es directo y evidente, con barreras estructurales que afectan el acceso a oportunidades, en Noruega descubrió una forma de discriminación igualmente opresiva. "El racismo aquí es más sutil", explica. "Es una sensación constante, en la forma en que te miran, en cómo reaccionan cuando subes al autobús, o en cómo minimizan tus experiencias, diciendo que ‘no necesariamente es racismo’".
Para Angélica, la racialización no solo está vinculada al concepto de raza, sino también a cómo la sociedad ve a los afrodescendientes como “minorías”, cuando en realidad “no somos ninguna minoría”. Según esta diseñadora colombiana, la racialización categoriza a las personas dentro de un sistema que asigna identidades raciales que no existen. “La única raza que existe es la raza humana”, afirma.
El lenguaje como perpetuador del racismo
Para muchos afrodescendientes, incluida Angélica, el uso del lenguaje también contribuye a perpetuar el racismo. Balanta enfatiza que muchas expresiones que utilizamos a diario, como “mi negro” o “mi negrita”, arrastran las huellas de la esclavitud. La lucha antirracista, según ella, debe incluir también la transformación de la forma en que nos relacionamos con los demás y la manera en que hablamos de la negritud.
Angélica habla con una voz contundente y carismática que nos invita a reflexionar sobre cómo la lucha contra el racismo no solo se libra en las calles, sino también en la forma en que viste, se habla y como nos representamos.
No te pierdas esta conversación imprescindible en Ola Verde.Programa creado y dirigido por Monica Orjuela.
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